¿Anaya vino a restar?

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Max Ávila
 
* El autor es Premio Nacional de Periodismo 2016.
 
Cd. Victoria, Tamaulipas.- Justo cuando el régimen federal trata de quedar de lo mejor con Trump conocemos parte de interesante plática entre el magnate republicano y Peña Nieto a la cual en México cada medio le otorga la versión que le conviene, sobre todo aquellos que tienen compromisos con el poder y no se diga de “analistas” bajo sueldo ya perfectamente identificados por la opinión pública.
El señalado diálogo forma parte de los escándalos con los que el supremo gobierno distrae la atención sobre los problemas fundamentales de la república. En tanto a la hora de escribir esta columneja no se sabía de respuesta alguna de Los Pinos aunque sí de brevísima referencia en redes de Luis Videgaray donde asume tibia defensa de su jefe, amigo y protector, respecto de los últimos y duros calificativos lanzados por Nicolás Maduro, el presidente venezolano.
El canciller como que quiere y no defender a EPN aunque para nada se mete con Trump de quien tal vez espera la venia para obtener chamba internacional después de diciembre del próximo año cuando seguramente y al igual que otros políticos, tendrá que huir del país. Ya sabéis que algunos ya lo hacen, antes de que los alcance el destino.
El asunto es que los escándalos siguen y son dimensionados por el poder bajo la estrategia de apostar al olvido lo cual incluye arañar días, semanas y meses procurando salir lo menos “raspado” a pesar de que el veredicto mayoritario es de sobra conocido.
Respecto de la plática Trump-EPN la versión aceptada es que el primero lanzó graves amenazas contra la soberanía nacional dejando entrever que a falta de eficacia del gobierno mexica para combatir la ilegalidad y a quienes la provocan, el ejército gringo estaría listo para intervenir. Dícese que otra parte fue la advertencia para que en los discursos se eliminara la insistencia de que México no pagaría el mentado muro. Y viera que se ha cumplido ya que el tema fue borrado de la agenda oficial aunque persiste en tribunas que condenan la actitud del odiado imperio.
Ciertas interpretaciones agregan que en respuesta a la presunta obediencia Trump prometió hacer lo posible para que EPN se reeligiera en la presidencia…¡Válgame el santo niño de Atocha!.
Usted dirá que a como están las cosas el régimen tricolor no tiene defensa alguna y menos viniendo de parte de Videgaray. La raza beisbolera diría que se parece a la base por bolas “pos cómo te defiendes si al bateador se la entregas chupadita”. (Dicho sea sin que parezca albur aunque lo sea). Y tiene razón.
Y VIDEGARAY ACUMULA TARJETAS
De manera que Luis Videgaray aparece como defensor de causas perdidas y en este inter sufre un desgaste premeditado que al final podría traerle beneficios personales y hasta pue-que algo de impunidad cuando los tiempos políticos así lo ameriten, ¿qué tal y que el yerno de Trump pide un favor especial al próximo presidente de México?. ¡Ah, verdá!…digo si es que el suegro del citado personaje y él mismo, libran las bronconas que como liebres les saltan por todos lados nada más por su insistencia de menospreciar la dignidad humana y atacar en pandilla a quienes no están de acuerdo con las acciones genocidas del ejército gringo en otras partes del mundo-mundial.
Además de las provocaciones internas contra sus adversarios políticos que nada más los están cazando. Sea que Trump y sus colaboradores como que abusan “rascándole los desos al tigre”. (Nota.- en lugar de “los desos” iba a escribir “los huevos” pero la verdad el columnista siente pena por lo que se pueda decir en la misa del domingo).
El secretario de RE sufre entonces un desgaste que lo encamina hacia su tumba política. Por ello no extraña su anuncio de que no participará en la guerra en el PRI por obtener la candidatura presidencial. “Te habías tardado mi’jo”, diría mi sagrada abue.
Siendo así, como la canción, “de los cuatro que quedaban ya nomás nos quedan tres, tres”. Y la sonrisa va por cuenta de Osorio Chong, Aurelio Nuño y José Antonio Meade, mismos que integran al bloque neoliberal frente a los históricos del tricolor encabezados por Manlio Fabio Beltrones, el cual, ¡quién lo dijera!, se inclina por un gobierno de coalición ante la seguridad de que su partido está destinado a la derrota. ¿El sonorense estará pensando salvar la honra del PRI?…. ¿Psss cuál?, si se puede saber.
SUCEDE QUE
Mientras tanto otro escándalo ocupa el interés doméstico. Tratase de las afirmaciones de Ricardo Anaya respecto de la inminente definición del liderazgo tricolor. Y este que este joven líder panista que a su manera echa a perder su futuro, durante reciente visita al estado atacó sin razón valedera a quien aparece como el más fuerte aspirante a dirigir el CDE, es decir a Oscar Luebbert Gutiérrez. Con esto el PAN no dice a quién quiere al frente del PRI (solo eso faltaba), pero sí a quién no desea, lo cual no es lo mismo pero es igual.
El asunto es que Ricardito Anaya se coloca frente al espejo propinándose severa bofetada. No se puede interpretar de otra manera cuando este queretano no cesa de autoproclamarse “defensor de la democracia”…¡Pues para qué jijos se mete entre las patas de los caballos!.
Y hasta la próxima.