Cavazos Lerma y Pedro Hernández, tiempos de escándalo y corrupción en Tamaulipas

0
306

Por Redacción

Cd. Victoria, Tamaulipas.- Cuando está de “moda” el combate a la corrupción, el encarcelamiento de ex gobernadores y la recuperación de propiedades que son del erario, el periodista Felipe Martínez Chávez acaba de publicar un libro que habla del tema.

Se titula “Olor  a Corrupción… Rumbo Nuevo, el Tema Pendiente”, que resume los actos ilícitos más grandes cometidos por una administración estatal: la de Manuel Cavazos Lerma.

En el año 2000 los diputados del PAN, PRD y hasta uno del PRI presentaron una demanda penal en la Procuraduría General de Justicia en contra del ya ex gobernador y su secretario de SEDESOL, Pedro Hernández Carrizales, que rebotó en otras órdenes de aprehensión por el saqueo del presupuesto destinado a la construcción de la carretera Juan Capitán El Chihue. Pero los corruptos no pagaron sus delitos.

Extrañamente el titular del Ejecutivo no fue molestado, ni siquiera fue llamado a declarar. Fue protegido por su amigo y gobernador en turno, Tomás Yarrington Ruvalcaba, ahora encarcelado en Italia.

La corrupción abarcó millones de pesos. Cavazos Lerma y Yarrington construyeron la carretera más cara del mundo: 50 millones de pesos por kilómetro cuadrado.

Cuando están cayendo los ex gobernadores corruptos, la sociedad exige que la autoridad voltee la mirada hacia la obra que enriqueció a muchos y solo Hernández Carrizales pagó con un año siete meses de cárcel. Hay delitos que no prescriben.

Con autorización del autor, se reproducen  tramos de la edición que divide en cuatro capítulos.

VIDA Y “MILAGROS” DE UN ROCKERO

En febrero de 1993 comenzaba la administración del gobernador Manuel Cavazos Lerma con todo su poderío esotérico.

A los 47 años, en el esplendor de su carrera, el arquitecto Pedro Hernández Carrizales fue designado secretario de Desarrollo Social del Gobierno del Estado. Sería el manipulador de los pobres.

En junio de 1994, después de que Álvaro Villanueva Perales renunció a Obras Públicas por diferencias con el gobernador, Pedro Hernández se quedó con ambas carteras. Para ello fue modificada a su gusto y medida la Ley Orgánica de la Administración Pública.

Se convirtió en “supersecretario”, el hombre más poderoso del sexenio, dueño de contratos, plazas y chequeras. Era el “apóstol” preferido de la esquina del poder, con licencia para conceder y retirar asignaciones y concesiones.

De ser modesto hijo de ejidatario nacido en el poblado Anáhuac, en Valle Hermoso, ascendió a uno de los nombres más poderosos y ricos de la comarca, agricultor y constructor.

Ente polifacético, aficionado a la meditación trascendental, maharishi, rockero, músico, compositor y arquitecto, supo encontrar el lado de quien dirigía los destinos de Tamaulipas.

En sus manos quedó la mitad del presupuesto del Gobierno; jefe del 50 por ciento de los burócratas del Estado. Dueño de los 13 pisos de la Torre de Cristal donde laboraban mil 200 empleados.

Le acomodó bien el mote de súper. Aparte mandaba en la Dirección de Integración al Desarrollo Urbano y otras áreas del sector.

Llegó a pensarse que el gobernador Cavazos lo proyectaba para la sucesión gubernamental, como Carlos Salinas de Gortari lo hizo con su condiscípulo Luis

Donaldo Colosio.

SE ENAMORO DE UNA CANADIENSE

Después de terminar la carrera de arquitectura en el Instituto Politécnico Nacional, a principios de los setentas partió hacia Canadá a tomar cursos de diseño en la Universidad de Laval, también becado.

Fue ahí, como músico, donde conoció a la que más tarde sería su esposa, enfermera de profesión, y de la cual se divorció siendo secretario, Marie Jeanne Lise Girouard (le quitó la mitad de su fortuna). Para ella fue el amor de su vida.

Pedro escribió en sus reflexiones: “En  un viaje que hice a Canadá encontré a quien compartiría mi vida, encontré a quien después de un breve noviazgo -ya que nos conocimos precisamente cuando me disponía retornar al país-, se convertiría en mi esposa”.

El joven profesionista tenía 29 años.

Ella escribió de aquellos momentos:

-Yo me enamoré de él pensando que era un hombre cabal, de principios, inteligente y laborioso. Cuando me pidió que me casara con él, yo acepté dejar mi país y mi familia.

La cautivó con sus canciones. Como premio, ella lo empezó a introducir “en sociedad”. Le enseñó a hablar francés e inglés (idiomas que allá predominan).

Hernández Carrizales jamás lo negó:

-Mi fama se extendió (en Canadá) porque traducía canciones del inglés al español.

Dominaba el piano, guitarra, acordeón, y le gustaban los instrumentos de rock.

HASTA LA LUZ SE ROBABA

Sacudió por igual a la espantada comunidad victorense, la denuncia de que el entonces poderoso secretario de SEDESOL estatal se “volaba” hasta la luz de la CFE.

La canadiense presentó denuncia ante la paraestatal, que pudo demostrar que el medidor había sido alterado para registrar menos consumo. Encontraron “diablitos”.

El “trabajito” lo habría realizado el electricista Agustín Cervantes de la Cruz, líder de colonos en Ciudad Victoria. El “autor intelectual” era Pedro Hernández.

Lise Girouard formalizó demanda penal ante la Procuraduría General de la República por el robo de la energía. Comprobó que su esposo, en el domicilio conyugal, estaba pagando recibos bimestrales de entre 66 y 85 pesos.

A partir de ahí, el consumo subió entre los mil y mil 200 pesos bimestrales.

Faltaba buen trecho al gobierno cavacista, cuando el abogado Abelardo Perales Meléndez presentó la demanda de divorcio ante los tribunales a nombre de Girouard Castnguay.

Pedro abandonó el hogar conyugal desde el 9 de junio de 1996 para dedicarse a una de sus empleadas, Mirta Idalia Camacho Sánchez, con raíces familiares en el municipio de Palmillas.

ENCUENTRAN UN ROSARIO DE DEFICIENCIAS

Los ingenieros elaboraron dos proyectos.

Uno partía de La Peñita (al poniente de Ciudad Victoria) e incluía la construcción de un túnel de 2,542 metros de longitud. Sumaría una distancia de 26 kilómetros. Se le denominó carretera Victoria-Jaumave.

El otro desde el poblado Juan Capitán (sur de la capital) para terminar antes de cruzar el río El Chihue, en Jaumave, con una distancia de 37 kilómetros. Ya no habría túnel, solo cinco puentes con una distancia de 526 metros lineales, con altura promedio de 45 metros.

Traía una novedad: Un túnel falso para desviar el cauce del arroyo Galeana (Juan Capitán), construido con estructura metálica de 140 metros de longitud para descansar la carpeta asfáltica.

Se le impuso el nombre de “Rumbo Nuevo” y el ahorro en relación a la antigua era de dos kilómetros.

Las irregularidades que encontró la Contralora Aída Acuña Cruz:

1.-La obra se ejecutó sin tener estudios suficientes.

2.-No se realizaron las adecuaciones que el camino requería.

3.-La carretera cruza por zonas donde se observan condiciones adversas de las capas geológicas.

4.-Se aplicaron de manera deficiente los procedimientos constructivos de excavaciones en: Corte del camino, manejo de explosivos, rellenos de terraplenes.

5.-Detectaron tramos sin terminar en terracerías, pavimentación, drenajes y barreras de protección.

6.-Fracturas en taludes de los cortes en roca por uso indebido de explosivos.

7.-Desprendimientos por inadecuado ángulo de reposo.

8.-Desprendimiento de materiales por falta de tratamiento en la parte superior de los cortes.

9.-El puente del kilómetro 10 tendrá que derrumbarse al ser destruido por derrumbes.

10.-Procedimiento inadecuado de lanzado de concreto para protección de taludes.

11.-Desplazamientos laterales de terraplenes.

12.-Agrietamiento de pavimentos.

13.-Falta de escalones de liga en el terreno natural. Hay pronunciadas pendientes.

14.-Falta de obras de canalización de precipitaciones pluviales.

15.-No hay obras de drenaje.

16.-Muros de contención deformados.

17.-Falta de obras de drenaje y subdrenaje para encausar veneros de taludes.

18.-Mal trazado de la carretera. No se previnieron condiciones adversas.

HECHA POR DECORADORES: EUGENIO HERNANDEZ  FLORES

Ignorados por Cavazos Lerma, muchos constructores se vieron obligados a retirarse de esa actividad, al grado de que en 1998 la CMIC de Victoria ya solo se componía de 60 socios.

-Fue un capítulo negro que no queremos recordar, sobre todo porque ahora las cosas están mejorando al grado de que ya somos nuevamente 160 socios.

Sin querer polemizar a fondo, hizo lo suficiente para decir que la carretera Rumbo Nuevo más bien fue proyectada por ¡decoradores! y no por ingenieros. De ahí los derrumbes y las fallas que la mantienen inconclusa, inoperante, destruida.

-Más que Manuel Cavazos Lerma yo creo que el problema fue Pedro Hernández. Él es arquitecto, no ingeniero… a lo mejor será bueno para decorar.

Y continúa:

-El proyecto estuvo mal manejado y las pruebas ahí están. Lo dijimos desde el principio, pero nunca nos hicieron caso.

A juicio del entonces presidente de la CMIC, la carretera Rumbo Nuevo no debió ser construida por administración sino concesionada a alguna empresa, con lo que, ante las evidentes fallas, fuera llamada a cuentas y obligada a reparar los daños.

-La función del Gobierno del Estado no es construir carreteras, y ahora será el pueblo el que pague el costoso error.

Entre las múltiples fallas cometidas, la que más daños ocasionó, según Eugenio Hernández, fue el uso abusivo de dinamita para abrir camino entre los cerros, los que quedaron lesionados y con muchas fisuras.

-Ahora van a tener que cambiar los trazos y gastar un dineral porque los derrumbes son impresionantes y espectaculares.

-No sé cuánta dinamita usaron, pero seguramente fue tanta que con ella se pudo haber volado todo Monterrey.

EL GRAN SEÑOR TRAS LAS REJAS

En el escándalo de protección y favoritismo a los funcionarios del anterior gobierno, el primero que cayó a la cárcel fue Carlos Francisco Aguilar García, el michoacano que partió la sierra con dinamita.

Capturado en Morelia, la Procuraduría lo presentó a declarar el 22 de mayo del 2000, luego de un proceso en que la Contraloría aportó elementos acusatorios. Se dijo “chivo expiatorio”.

Había sido contratado para barrenación y uso de explosivos. Recibió en pago más de 200 millones de pesos.

Ante los reporteros se mostró extrañado. Dijo que nunca tuvo una relación directa con Hernández Carrizales. Hacía trabajos, facturaba y cobraba puntualmente en el quinto piso de la Torre (vieja) de Gobierno.

Pedro fue aprehendido el 22 de noviembre del 2000 en el aeropuerto de Mérida, Yucatán. Viajaba con su compañera sentimental Mirta Idalia Camacho Sánchez.

Llegó procedente del Distrito Federal en el vuelo 527 “en busca de trabajo”, dijo. Lo detuvo la Policía Federal Preventiva en coordinación con autoridades locales y a petición de la Procuraduría tamaulipeca.

Dos días después cundió la detención de Manuel Durán, en el Valle de Texas. No fue confirmada. Nunca pisó la cárcel.

Antes de ser presentado ante el Juez Segundo Antonio Rodríguez Grajeda en el penal de Tamatán, se le practicaron exámenes médicos, psicológicos y físicos. Estaba bien de salud.

Asesorado por su abogado Ismael Vargas García, antiguo jefe Jurídico de la SEDESOL, se negó  a declarar, acogiéndose al 20 Constitucional. Dijo no conocer la denuncia, quién lo acusaba, ni de qué lo acusaban.

El Juez giró la orden por los presuntos delitos de uso indebido de facultades y atribuciones. No le dio el derecho a libertad bajo fianza por el monto de las irregularidades.

Le leyó la denuncia de la contralora Aída Acuña. Los cargos eran por 140 millones de pesos.

N. de la R. (El libro está disponible para su venta en estanquillo “Ovaciones” en 16 y 17 Hidalgo, zona centro de Ciudad Victoria).