Suspende Cataluña declaración de independencia pero pide diálogo

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Agencias

Barcelona.- El Presidente catalán, Carles Puigdemont, dijo que asumiría el mandato de independencia de Cataluña, pero pidió suspender sus efectos para llamar a un diálogo con el Gobierno español.

Esto, señaló, para llegar a una solución acordada para avanzar en las demandas del pueblo catalán.

«Asumo el mandato del pueblo para que Cataluña se convierta en un Estado independiente en forma de república», dijo.

«Con la misma solemnidad proponemos que el Parlament suspenda la declaración de independencia para emprender un diálogo para llegar a una solución acordada», agregó.

Puigdemont valoró el esfuerzo de los catalanes que fueron a votar el 1 de octubre, a pesar, dijo, de la represión de la Policía Nacional y la Guardia Civil.

El discurso llega tras un referendo considerado ilegal por el Gobierno de España efectuado el 1 de octubre, en el cual hubo denuncias de represión de la Policía a más de 700 personas.

Puigdemont insistió en que el Gobierno catalán buscó desde el inicio la aprobación de España para llevar a cabo el referendo.

El Presidente aseguró que más de 2 millones de personas votaron en el referendo, y que 700 mil personas más pudieron haberlo hecho.

«Millones de ciudadanos han llegado a la conclusión racional de que la única forma de mantener el autogobierno es que Cataluña se constituya en un Estado. Las últimas elecciones al Parlament son prueba de ello», afirmó.

Antes, el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, había pedido a Puigdemont que no declarese la independencia de esa Comunidad Autonómica de España y que privilegié el diálogo.

«Le pido que respete el orden constitucional y que no anuncie una decisión que haga el diálogo imposible», dijo en el pleno del Comité de las Regiones de la Unión Europea a pocas horas del esperado discurso.

Decenas de personas estaban reunidas en la plaza de Gerona para ver en vivo la declaración de Puigdemont.

En los últimos días en Cataluña se han realizado manifestaciones masivas en contra y a favor de la independencia.

«Estoy emocionada», dijo María Redón, una oficinista de 51 años cuando se dirigía a su puesto de trabajo en el centro de Barcelona. «He estado esperando esto toda mi vida. Hemos luchado mucho para ver una Cataluña independiente».

Para otros, la consumación de la independencia será imposible, además de que tendría graves consecuencias para España.

«Esta gente sabe que es solo un sueño. Algo muy complicado. Algo que podría tener muchas consecuencias negativas para todos nosotros», señaló Carlos Gabriel, un camarero de 36 años.