Vivo o muerto quiere familia a sacerdote desaparecido en Tamaulipas

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Por José Gregorio Aguilar

Cd. Victoria, Tamaulipas.- La familia del sacerdote desaparecido en noviembre del 2013 en el municipio de Jiménez, Carlos Ornelas Puga esperan respuestas de la Procuraduría General de  Justicia de Tamaulipas confían en que el Instituto de Atención a Víctimas del Delito (IAVD) logre proporcionar mayores informes sobre la desaparición, informó el obispo de la  Diócesis de Victoria, Antonio González Sánchez.

Pese a que han transcurrido cuatro años desde que el padre Carlos Ornelas fue secuestrado cuando terminó de oficiar una misa en la parroquia de Los Cinco Señores en el municipio de  Jiménez, su familia y la diócesis de Victoria no pierdes la esperanza de que el clérigo aún esté con vida.

Hasta hoy no hay ningún avance en la investigación que se lleva a cabo para dar con el paradero del sacerdote, sin embargo  sus familiares mantienen contacto con las autoridades y al parecer ya se reunieron con el Procurador de Justicia Irving Barrios Mujica.

“Ya lo han hecho, acompañada de un sacerdote la familia se ha acercado al Instituto de Atención a Víctimas; han estado en contacto con ellos hace algunos meses y me parece que también con el nuevo procurador”, indicó González Sánchez.

Añadió que, como tantas madres de miles de desaparecidos que hay en Tamaulipas sufren por no saber nada de sus seres queridos, la familia del padre Carlos Ornelas está dispuesta  a aceptar que ya murió, pero que la autoridad se los confirme para ya no vivir en la incertidumbre y el dolor por ignorar si aún vive o ya falleció, aunque por supuesto que lo quieren vivo.

“Al igual que nosotros, la mamá y la familia seguimos con la esperanza de que el padre aparezca. Hasta ahora no hay nada, pero sí es lo que me ha comentado la madre. Ella, como  tantas mamás de tantos desaparecidos quiere saber si el padre ya falleció, que se les informe y si se pueden entregar algunos restos que los entreguen. Es lo que piden, que les informen qué ha pasado”.

El pasado viernes la Diócesis de Victoria convocó al pueblo católico a una marcha-oración para pedir por la no violencia. Posteriormente llevó a cabo una misa que congregó a más de mil personas, en la que el obispo Antonio González Sánchez dirigió un mensaje para todas las familias que tienen algún ser querido muerto o desaparecido a causa de la violencia.