Sacarse la espina

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Felipe Martínez Chávez

Cd. Victoria, Tamaulipas.- En su discurso de ocho minutos, el candidato presidencial priísta José Antonio Meade mencionó en cinco ocasiones la frase “nos vamos a sacar la espina” ¿Qué quiso decir?.

Desde luego que hablaba de política ¿De qué más?.

«La mejor forma de sacarnos la espina es que, juntos, vamos a ganar», repitió desde el primer minuto de su improvisación en el gimnasio de la Universidad Lasalle.

Su proyecto es ganar las elecciones en Tamaulipas. Revertir  números de las elecciones presidenciales del 2000, 2006 y 2012, en que el tricolor perdió ante la ola azul que ahora también se posesionó de los cargos (por elección) estatales.

En el 2000, pese a que el Gobernador Tomas Yarrington le dijo al candidato Francisco Labastida que no regresara a Tamaulipas -a perder el tiempo- porque aquí todo estaba ganado, el PAN y Vicente Fox superaron al tricolor con 66 mil votos.

Seis años después Felipe Calderón (se dice que con una «ayudadota» del Gobernador Eugenio Hernández Flores) arrasó con 187 mil sufragios más al PRI, y alcanzó senadurías y la mayoría de las diputaciones.

Para no hacerla tan larga, en el 2012 Josefina Vázquez Mota levantó 199 mil votos más que Enrique Peña Nieto, lo cual no es cualquier cosa.

A eso se refería sin duda el señor Meade con su pronunciamiento de «sacarse la espina»: Que ahora sí va a ganar el PRI.

Hay un dato adicional que es necesario exponer. En el 2006 el PRD derrotó al tricolor con una diferencia de ocho mil sufragios. Los revolucionarios se fueron hasta el tercer lugar.

Sacarse la espina es tener momentos de gozo, descanso, cuando el artefacto ha sido retirado de nuestro cuerpo. Viene siendo una especie de revancha si lo vemos en términos deportivos.

Significa recuperar lo perdido o vengarse de un daño que nos han infringido, en este caso un daño político.

Ya para qué mencionar los resultados electorales locales del 2016. Por primera vez en la historia el PRI es oposición. Entregó el control del poder legislativo y mantiene 16 de las 43 alcaldías.

No se necesita ser un experto para entender que Meade se refería a eso, a revertir los números rojos que ahora maneja. Quiere ganar las posiciones federales y locales.

Y si hablamos de Geño Hernández, el mismo que le dio su «ayudada» a Felipe Calderón (a pedimento de Elba Esther Gordillo), vaya que levantó revuelo y condena la «opinión» del Juez Eucario Adame Pérez de que el ex Gobernador, preso en el penal de Tamatán, no debe ser extraditado a los Estados Unidos.

«Condenamos esta recomendación; llama la atención que, si no lo hizo (el Juez) a la ligera, sí de manera precipitada», manifestó el coordinador del Congreso del Estado, Carlos García González.

Sus compañeros fueron más allá. Consideran la actitud del juez coahuilense como «una burla para los tamaulipecos» cuando los americanos demostraron plenamente los delitos de defraudación bancaria, lavado de dinero y otros por los que solicitan la extradición.

Una advertencia. La recomendación del Juez no es vinculante, Hernández Flores  no está del todo liberado, la Secretaría de Relaciones Exteriores podría emitir un acuerdo en contrario y mandarle a los gringos al ex.

Ya que andamos por el Poder Legislativo, para la próxima sesión plenaria, 31 de enero, cuatro diputados consideran solicitar licencia. Van por las presidencias municipales de sus lugares de origen.

Lo que está claro es que el propio García González buscará la nominación del PAN por Matamoros, en tanto que Jesús María Moreno Ibarra por Reynosa. Hay duda respecto a Ciro Hernández Arteaga,  que aspira a dirigir los destinos de Altamira; Anto Tovar García y Mónica González García, también de Matamoros.

Nada se ha dicho de Humberto Rangel Vallejo -primero del Verde Ecologista y ahora libre-, que prácticamente está amarrado como  independiente a la presidencia de la misma fronteriza H. Matamoros.

Desde siempre el Congreso ha sido un semillero de candidatos, muchos alcanzan el triunfo y otros han regresado a sus curules después de la campaña.

Si cambiamos, como pocos el municipio de Güémez es afectado por las bajas temperaturas. El frío ha causado daños incalculables en la agricultura y ganadería, y se ha ensañado con familias y grupos vulnerables.

Por eso el alcalde Carlos Cárdenas González ha puesto en marcha un programa que no se  ha visto nunca en región alguna: Las ambulancias de protección civil recorren permanentemente los ejidos para brindar auxilio, apoyos, traslados al albergue, cobijas y «cualquier necesidad»

 No esperan a que la gente los busque. No se andan ocultando. A través de redes proporcionan los teléfonos de la dependencia, de su titular y del jefe de paramédicos 834-193-8243. Si así lo hicieran todos los municipios, sería extraordinario.

El ayuntamiento de Victoria reporta que le quedan deudas con banco Santander por la suma de 15 millones de pesillos. Fue la «despedida» de un loco llamado Arturo Díez Gutiérrez Navarro que cargó con 50 melones (de capital) dos semanas antes de irse.

Junto con los intereses, los victorenses hemos apechugado con más de cien millones de pesos.

La pesadilla que dejó Arturito terminará el último día del  2020, dentro de tres años….  A ver cuándo  lo vuelven a postular para alcalde. Entonces sí venderá toda la ciudad capital.

Y pensar que soñaba con ser Gobernador de Tamaulipas después de Hernández Flores.

En la UAT, el rector José Andrés Suárez Fernández entregó dos automóviles sorteados entre personal docente y administrativo sindicalizado. Los afortunados fueron la profesora María Guadalupe Bernal Castillo y la administrativa Ana María Ulloa Castillo.

«Somos testigos del cumplimiento del compromiso de la UAT con su personal docente y administrativo», dijo el rector al felicitar a los ganadores, entregarles las llaves y documentos legales de los vehículos.