Discute el Papa sobre Israel con el presidente de Turquía

0
615

Agencias

Roma.- El Papa Francisco se reunió hoy en el Vaticano con el Presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, durante 50 minutos, en una audiencia más larga de lo habitual, y le obsequió varios regalos que aluden a la paz.

El Mandatario turco llegó al Vaticano con un retraso de cinco minutos, a las 9:35 hora local y junto a una delegación compuesta por 16 personas, entre ellas su esposa, Emine Erdogan, a quien se le pudo ver visiblemente sonriente.

Fue recibido en la Sala del Tronetto del Palacio apostólico por el Pontífice, que le dio los buenos días, mientras Erdogan le preguntó en inglés cómo se encontraba.

El encuentro, a puerta cerrada y con traductores en la biblioteca de Francisco, comenzó a las 9:54 horas y se extendió hasta las 10:45.

Tras la reunión, se procedió al tradicional intercambio de regalos: Erdogan le ofreció un cuadro con una panorámica de la ciudad de Estambul, sobre el que le mostró algunos de los edificios más emblemáticos, como la Mezquita Azul o Santa Sofía.

También un baúl con cuatro libros, entre los que se encontraba Mesnevi, del místico persa del siglo XIII Yalal ad-Din Muhammad Rumi, y otros tres con su historia y su biografía.

Por su parte, el Papa ofreció a Erdogan un medallón que, afirmó, representa «un ángel de la paz que aplasta al demonio de la guerra» y que es «símbolo de un mundo basado en paz y justicia».

También le regaló un grabado de la basílica de San Pedro del Vaticano con los dos campanarios frontales construidos y, como es habitual, sus documentos pontificios, entre ellos Laudato Si (2015), sobre ecología y el mensaje para la Jornada Mundial de la Paz de este año.

La llegada de Erdogan al Vaticano, la primera de un Presidente turco en los últimos 59 años, estuvo protegida por un potente dispositivo de seguridad, con las inmediaciones cortadas al tráfico y con controles policiales para acceder a pie al área de San Pedro.

El Mandatario viajó a la Santa Sede para abordar con el Papa la situación de Jerusalén y la necesidad de preservar su estatus quo, después de que Donald Trump la reconociera como capital de Israel.

Mientras tanto, el Vaticano aún no ha dado detalle alguno sobre las conversaciones y se espera que emita un comunicado próximamente.