La delincuencia ha desaparecido a cristianos pero pastores oran por los ‘violentos’

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Por Lupita Álvarez

Cd. Victoria, Tamaulipas.- Aunque la delincuencia ha desaparecido a algunos de sus miembros, las congregaciones cristianas de Tamaulipas oran para que quienes se dedican a  actividades ilícitas cambien de corazón.

En conferencia de prensa, los pastores Homero Patiño, de la Congregación Árboles de Justicia; Eduardo Salazar, presidente de Amistad Cristiana, y Salomón Juárez Ortega, de la Iglesia Cristiana Edificadores señalaron que los delincuentes también son seres humanos y merecen una oportunidad de vida.

“Sí ha habido en algunas congregaciones miembros que han desaparecido; normalmente a los pastores no nos han tratado de hacer algún tipo de daño, yo siento y veo que ellos ven que nuestra actitud es positiva. Nosotros oramos por las personas, y pedimos a Dios haya un cambio de corazón de las personas; jamás estamos tratando de agredirlos, son seres humanos que merecen una oportunidad de vida, y nosotros oramos por ellos también”, manifestaron.

Los pastores anunciaron que el próximo sábado realizarán  en el Polyforum el evento por el Día Nacional de la Oración por México, en donde pretenden reunir a 4 mil tamaulipecos, y reconocieron que a causa de la situación de la violencia así como de otros factores ha aumentado el número de gente que acude a sus iglesias.

“La gente que no tenía un acercamiento a las cuestiones espirituales lo está haciendo, ellos saben que en medio de la incertidumbre y la violencia que hay uno necesita un refrigerio de paz y tranquilidad interior. La gente se acerca a las fuerzas de Dios porque ellos pueden sentir esa tranquilidad y esperar a que las cosas cambien”, expusieron.

Los pastores añadieron que además de la situación de violencia, otras de las causas más comunes por las cuales la gente se acerca a las iglesias cristianas es por disolución de su matrimonio, por padecer alguna enfermedad o porque tienen alguna otra necesidad o vacío, y muy pocas lo hacen por el solo gusto de ir.

“Lo que sí vemos es que hay un aumento, algunos llegan, se tranquilizan y se vuelven a ir como si fuera un rato de refrigerio, es el éxodo, hay algunos que están convencidos de que el dolor, el vacío de la pérdida de un ser amado solo lo puede llenar Dios”, señalaron, al considerar que mientras la gente esté concentrada solo en lo material y no en la parte espiritual difícilmente cambiará.