Tigre

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Por Pegaso

Reynosa, Tamaulipas.-  Andaba yo volando allá, por el rumbo de la plaza principal Miguel Hidalgo, donde se llevan a cabo actividades artísticas relacionadas con las festividades del 269 Aniversario de la Fundación de Reynosa.
Después me vine a mi búnker para analizar la información que me llega por e-mail, whatsapp y redes sociales.
Una de ellas, confieso, me sacó de onda, me dejó perplejo, turulato, anonadado, patidifuso y meditabundo.
Fue una frase que dijo el Peje durante el evento que organizaron los banqueros y en el cual también estuvieron los otros dos aspirantes de partidos a la Presidencia de la República: Toño Miado y Ricardo Canaya.
“A ver quién amarra al tigre, el que suelte el tigre que lo amarre”, declaró.
No sé realmente qué quiso decir.
Puedo aventurar varias hipótesis para tratar de interpretar sus palabras, pero a final de cuentas sólo él puede explicar al pueblo de México qué fue lo que quiso decir.
Hipótesis 1: El Peje compró un tigre y lo tiene amarrado.  Me resulta poco creíble tal idea porque difícil sería para un solo hombre dominar a un felino que pesa más de 300 kilogramos y que es considerado uno de los animales más feroces de la naturaleza.
Ahora, bien, si logró maniatarlo, no creo que con una simple correa baste para contenerlo. Debió utilizar cables de acero o cadenas metálicas firmemente fijadas a una pared. Pero además, el felino debe estar en una jaula con fuertes barrotes e inexpugnable cerradura.
Revisando la declaración patrimonial del candidato de la Alianza Juntos Haremos Historia, no pude encontrar alguna prueba documental de que posee un tigre siberiano o de Bengala.
Hipótesis 2: El Peje es gran aficionado al circo.  Posiblemente sus palabras sean una advertencia para los domadores de animales. Quizá vio que éstos no tienen suficiente cuidado al manipular a los feroces ejemplares y, pensando en toda la gente que acude al espectáculo circense, lanzó la lapidatoria advertencia.
Esa teoría cae por su propio peso debido a que, desde hace varios años está prohibido el uso de animales en los circos, gracias a una iniciativa del Partido Verde.
Hipótesis 3: El Peje se fue de safari a La India o Bangladesh. Ya que la mayor concentración de tigres se encuentra en esos países, lo más lógico es pensar que el candidato de MORENA se fue de cacería para traerse a uno de esos felinos como trofeo.
Pero como yo no veo la forma en que lo traería, una vez obtenida la pieza, difícilmente El Peje se refería a eso cuando dijo: “A ver quién amarra al tigre, el que suelte al tigre que lo amarre”.
Nos queda, pues, la última conjetura.
Hipótesis 4: El Peje es gran aficionado al futbol y su favorito es el equipo de Los Tigres de la Universidad de Nuevo León.
Tal vez tenga a la mano información confidencial donde los directivos del conjunto rayado están pensando en contratar a Lionel Messi y a Cristiano Ronaldo para la próxima temporada. Sólo de esa manera se entiende que alguien pueda desatar al tigre y que será difícil volver a domarlo, simbólicamente hablando.
Lo malo es que para contratar a ese par tendrían que vender a todos los demás jugadores y hasta el estadio entero sólo para pagarles el sueldo de un mes.
No. Definitivamente El Peje quiso decir algo más.
Se los dejo de tarea a los ministros de la Suprema Corte de Justicia, versados en hermenéutica judicial o al Brujo Mayor, perito en las artes adivinatorias.
Por lo pronto, yo los dejo con el refrán estilo Pegaso quo decit ad literam: “Vástago de mamífero cuadrúpedo denominado Panthera tigris, moteadito”. (Hijo de tigre, pintito).