Ternurita

0
663

Por Pegaso

Reynosa, Tamaulipas.- Andaba yo volando allá, sobre el fresco y soleado cielo de la ciudad, enterándome de los últimos chismes de los cinco candidatos a la Presidencia de la República y el titipuchal de candidatitos a senadores, diputados federales y alcaldes, todos ellos dispuestos a sacrificarse para seguir trabajando en beneficio del pueblo de México. (Nota de la Redacción: ¡Qué falso te viste, Pegaso amigo!)
Los dimes y diretes entre los aspirantes, sin embargo, empiezan a tomar un ritmo in creccendo.
Los picudeos, las puyas y las cacayacas pronto serán sustituidos por los recuerdos maternales, hasta llegar al momento en que les saquen hasta de qué se van a morir.
El equipo de analistas de Pegaso ha logrado identificar tres etapas principales en el desarrollo de las campañas políticas en México:
Etapa I: Rounds de tanteo.  Los candidatos empiezan a tirar pequeños jabs al cuerpo y mandíbula de su oponente para ver qué tanta resistencia tiene.  Frases como «Ternurita, ternurita, apúrate que te alcanza Margarita» o «Vas a perder por tercera ocasión», definen esta primera fase.
Etapa 2: Empiezan los ataques directos. Se investiga hasta a la agüelita del candidato y le sacan todos los trapitos al sol. Algunos no pueden superarlo y deciden declinar a favor de quien más beneficios le reporte.  Esto ocurre casi siempre durante los debates. Recuerdo que en la campaña presidencial del 2012, López Obrador le recordó a Calderón los pecadillos de su cuñado. Antes, en el 2006, Fox le dijo La Vestida a Francisco Labastida y Juan Gabriel cantaba aquella pegajosa cancioncilla que decía: «Ni Temo, ni Chente, Francisco será presidenteeeee». Hay compra de votos y entrega de despensas al por mayor.
Etapa 3: Corre la sangre. Ya para esas alturas de la campaña las encuestas que se mandan hacer por encargo dieron por ganado al candidato que las contrató. El ciudadano anda más desconcertado que un bloguero troleado y no sabe a quién venderle su voto. Empiezan los secuestros y las putizas a hombres y mujeres clave del candidato opositor al Gobierno si éste va arriba en las encuestas verdaderas. Eso es para desalentarlo y evitar que la haga de pedo cuando se den a conocer los resultados favorables al candidato oficial o al que esté dentro de la concertacesión.
Y bueno. Pronto entraremos de lleno a la segunda etapa. La guerra sucia apenas empieza, así que agárrense, porque a partir de ahora correrá el estiércol incontenible, como río de lava que arrastra todo a su paso.
No se juega el futuro de México. Eso es falso. Se juegan nada menos que 5 mil billones de pesos, que es el presupuesto anual del país, para repartir entre los cuatachos, amigos y compadres que el nuevo gobernante pueda colocar en las dependencias públicas, a los contratistas que se mochen con el 15% y a los periodistas de altos vuelos, como los lópezdorigas, las adelasmichas y los carlosloretdemolas. (Nota de la Redacción: ¡Esos sí que cobran!)
Dudo que si llega el Peje a la Presidencia de la República ocurra un cambio radical en la forma de hacer política en México, ya que todos forman parte de la misma cloaca que maneja de manera maligna un gnomo pelón y ojete.
Y no digo más, porque ya me estoy en…utando.
Los dejo con el refrán estilo Pegaso: «Haciendo mutis tu apariencia es más prolija». (Calladito te ves más bonito).

Compartir
Artículo anteriorOseguera gana 2 a 1 en Madero
Artículo siguienteFantasmas