Poca imaginación de candidatos

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Felipe Martínez Chávez

 

Cd. Victoria, Tamaulipas.- Nada espectacular en el arranque de campañas locales. Los candidatos, aun de oposición, midieron su boca. Nada de promesas u obras faraónicas.

Solo el neolaredense Enrique Rivas Cuéllar se atrevió a saludar con sombrero ajeno: Que construirá un nuevo hospital general en el pueblo ¿con billetes de dónde?.

Se les ve poca imaginación. Creemos que en estos 45 días de campaña, no habrá en el electorado la emoción y el interés de otros tiempos.

Nadie ofreció caminos, puentes, mercados, panteones y, a manera de guasa, hasta la construcción de algún río.

En la mayor parte de las ciudades  las necrópolis (panteones) no tienen terreno ni para sepultar a los muertos, pero alcaldes y alcaldesas que buscan la reelección nada dicen al respecto. Pareciera que la intención es de plano privatizar ese servicio que la Constitución les otorga a los ayuntamientos.

No hablaron de subir la chequera del municipio a Internet, o de perdido dar a conocer cada mes los estados financieros y publicar los sueldos de los funcionarios.

Da pena, realmente da pena que los tampiqueños tengan problemas muy graves pero su alcaldesa Magdalena Peraza Guerra, que busca la reelección, no se haya aventado ningún “tirito” que valga la pena. No se pronunció ni contra la corrupción (que invade su administración).

Ahí mismo en Tampico, “El Árabe” Jesús Antonio Nader -como buen católico-, se fue a misa y se comprometió a elevar la calidad de los servicios públicos ¿cómo?, el cómo es lo que quiere saber el ciudadano.

En Matamoros, Carlos García González salió a medianoche de su comité de campaña y, junto con su familia, arrancó el programa de pegotes y engomados.

Enrique Rivas Cuéllar, de Nuevo Laredo, se atrevió a pronunciar algo que la ciudad y el estado piden a gritos: Incrementar las visitas de “gringos” que la inseguridad se ha encargado de ahuyentar.

Lo demás no se le cree. Los ayuntamientos no tienen recursos para clínicas y hospitales. Saludar con dinero del Gobierno del Estado y la federación, no tiene méritos.

El contrincante, Ramón Garza Barrios, también se fue a misa y dio a conocer la identificación y  logotipos de su campaña: “Creer para ver”.

Estamos de hablando de alcaldes con licencia o ex, que se supone conocen sus ciudades y municipios.  Además, ya hicieron precampañas.

Carecen de iniciativa para ir moldeando algún proyecto por el que se les recuerde  -si ganan- en la posteridad de la historia.

Menos se ocupan de comprometerse a promover transporte digno en las principales ciudades. Hoy, desde Nuevo Laredo hasta Tampico,  prestan el servicio auténticas chatarras o ataúdes rodantes.

Bien por JR Gómez Leal, el moreno de Reynosa que, al arrancar su campaña, se comprometió a hacer un gobierno de transparencia en las cuentas públicas. Sin corrupción.

La alcaldesa de ahí mismo, Maki Ortiz, que va por otros tres años, habló de un intenso programa de obras públicas “para cambiar el rostro de la ciudad”, algo que sabe que no se puede porque el municipio no tiene recursos.

Los ayuntamientos están cayendo como simples oficinas recaudadoras del impuesto predial y miles de cobros por expedir copias y constancias, para pagar a la burocracia.

Antes el Congreso  del Estado prohibía que gastaran más del 17 por ciento en pago de personal. Ahora utilizan hasta el 50 por ciento de los ingresos para sueldos.

Decepcionaron los arranques. Cierto que deben ser de propósitos y proyectos específicos y no de crítica. Criticar no resuelve problemas.

Bien pudieron desempolvar ocurrencias como esa de la revocación de mandato, reducir el IVA, construir drenajes pluviales, equipar a los cuerpos de bomberos o de perdido garantizar los suministros de agua potable.

Puede ser buen tema, en todos los municipios, el recuperar decenas y cientos de terrenos que se han donado o prestado para fines sociales, pero que en la realidad están al servicio de particulares.

Es tema actual, pero tampoco habló alguien de cancelar concesiones de los parquímetros que han causado malestar sobre todo en el sur de la entidad.

Los candidatos necesitan echarle imaginación. Si no hay río, necesitan construirlo para construir también el puente ¿no cree usted, querido lector?

Si cambiamos, se entiende que el réferi de la campaña local (IETAM) entregó ya la primera ministración (subsidio vil) a los candidatos independientes. La segunda será en la primera semana de junio, es decir, a mitad de la jornada de proselitismo.

El primer pago representa la friolera de ocho mil 442 pesillos, suficientes para una propinilla por ahí, o bien dos tanques de gasolina de los vehículos que utilizan los candidatos.

Traen lana fresca Gonzalo Treviño Zúñiga, de Burgos; Jesús Olvera Méndez, de Madero; los dos de El Mante, Beatriz Reyes Nájera y David Perales Segura; el alcalde de Jaumave, José Luis Gallardo Flores; el de Llera, Héctor de la Torre Valenzuela; Humberto Rangel Vallejo, de Matamoros; los neolaredenses Jorge Luis Miranda Niño  y Víctor Manuel Vergara Martínez.

También Héctor Michel Salinas Gámez, de Padilla; los ríobravenses Carlos Alberto Guerrero García y Miguel Angel Almaraz Maldonado, el de San Fernando, Claudio Alberto Capetillo Gómez y los victorenses Nayma Karina Balquiarena Pérez y Héctor David Luis Tamayo.

Se sabe que algunos ya renunciaron al cobro. En total los 15 libres recibirán 16 mil 884 del águila.

Luego dicen que no, pero es el mismo árbitro el que propicia la corrupción entre los políticos. No es tanto que pudieran darle mal uso a lo que cobran, sino que el Instituto Electoral les deja manos libres para hacer lo que quieran. Irse a la “pedicha” le dicen en mi pueblo.

El Congreso del Estado que preside Glafiro Salinas Mendijola adelantó sus actividades semanales. La plenaria es el martes a las once de la mañana, en tanto que el trabajo en comisiones arrancó desde este lunes.