El Juárez de AMLO

0
423

Max Ávila

* El columnista es autor de las novelas “Erase un periodista” y “Rinconada, la historia prohibida del maestro Ricardo” y Premio Nacional de Periodismo 2016.

Cd. Victoria.- Durante su discurso de toma de posesión como presidente de México, Vicente Fox rindió homenaje a quienes según él, habían establecido las bases democráticas que procuraron el triunfo panista del año dos mil.

Aquel primero de diciembre, destacó los nombres de Francisco I. Madero, José Vasconcelos, Manuel Gómez Morín, Vicente Lombardo Toledano, Valentín Campa, José Revueltas, Manuel Clouthier, Salvador Nava, Luis Donaldo Colosio, Heberto Castillo y Carlos Castillo Peraza.

Además de Madero, se abstuvo de mencionar otros héroes nacionales hasta que un intenso coro de legisladores lo obligó a proclamar a Juárez como creador del estado laico.

Hasta donde la memoria del escribidor alcanza, en el régimen de Fox la figura de don Benito permaneció olvidada en el rincón más obscuro de Los Pinos.

El presidente panista despreció a Juárez y no lo ocultó en los seis años de su gobierno.

¿Por qué?.

Tal vez por indio, prieto y bajo de estatura. Evidencias señalan que apenas medía 1.35 metros aunque su grandeza es universal. Grandeza que Fox jamás podrá alcanzar.

Sea como fuere, diez y ocho años después don Benito se convierte en la inspiración más sublime de la cuarta refundación de México, mientras que Vicente Fox recién fue designado promotor internacional del consumo de mariguana, por una empresa extranjera.

Juárez se agiganta…Fox “se las tuena”.

Como que es mucha la diferencia entre uno y otro.

El estilo de gobernar de Juárez se impone a partir de la medianía republicana que influye en la austeridad oficial. Los estrenados integrantes del congreso federal ya sufren los rigores con la drástica disminución de sus sueldos y la mayoría de las fabulosas prestaciones de otros tiempos.

Es de esperar que los congresos locales sigan el ejemplo más pronto que tarde. (Ahí te hablan Glafiro).

PRESIDENCIA ITINERANTE

López Obrador se convertirá en “presidente itinerante” como manera de reconstruir el tejido social de una nación que literalmente queda hecha pedazos después del fatal accionar del neoliberalismo.

Como hizo Juárez ante la traición de los conservadores del siglo X1X.

Los mexicas ya no estaremos impedidos para ver y hablar con el presidente porque la república lo tendrá al alcance de su mano.

Ni batallaremos con los insolentes “guardias presidenciales” que en cada ciudadano ven a un agresor en potencia, cuando la realidad es al revés. Y ni se diga de los periodistas considerados como provocadores bajo consigna, en el mejor de los casos.

Por supuesto en referencia a los auténticos defensores de la libertad de expresión y del derecho ciudadano a la información veraz.

Aquí cabe la pregunta, ¿qué harán los “santones” cuya influencia se refleja en el “apapacho” oficial productor de grandes negocios y “apoyos” no siempre lícitos?.

Ahora todos estamos llamados a reconstruir aquello que la generación juarista concibió, como residencia de un país que nació poderoso y defensor irrenunciable a su soberanía.

Por ello las tres grandes transformaciones, antecedente de la cuarta que encabeza AMLO.

En cuanto a Fox ha preferido permanecer fuera de México vendiendo mariguana. Tarea que al parecer mejor se le da.

AMLO estará cerca de los problemas. Nada de intermediarios que solo sirven para complicar las cosas y enemistar a las partes.

Ojo, diferente será el actuar de los delegados que se encargarán de constatar la aplicación real de los recursos federales en programas y proyectos específicos.

Tal vez no se entienda con claridad que esta tarea es de primordial importancia, toda vez que la justicia llegará justo al núcleo social que lo requiera.

Usted dirá que habrá que verlo. Y tiene razón, habrá que verlo como única forma de que la confianza en AMLO no se pierda.

SUCEDE QUE

Porfirio Muñoz Ledo estuvo entre quienes denunciaron a Miguel de la Madrid como impulsor del neoliberalismo al promover a Carlos Salinas de Gortari como sucesor en la presidencia de México.

También fue el primero en interrumpir un informe presidencial. El último por cierto de MMH, que le valió la expulsión con violencia del recinto, a pesar de ser diputado federal.

Ahora ha sido distinguido como presidente del congreso y como tal, entregará la banda presidencial a AMLO.

Aplausos… (Con todo y que Muñoz Ledo es antipático, creído y profundamente egoísta). El columnista lo confirma después de entrevistarlo hace algún tiempo, y de leer sus memorias que comprenden de 1933 (nacimiento), hasta 1988).

Hasta la próxima.