¿UAT en la campaña de EPN?

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Max Ávila

* El columnista es autor de las novelas “Erase un periodista” y “Rinconada, la historia prohibida del maestro Ricardo” y Premio Nacional de Periodismo 2016.

Cd. Victoria, Tamaulipas.- La novedad es que Javier Duarte podría abandonar la prisión en un término de tres años, a pesar de las escandalosas evidencias de corrupción.

El ex gobernador veracruzano está en un tris de lograr que la pena  impuesta por lavado de dinero y asociación delictuosa, sea reducida a la mitad, según aseguran sus defensores.

Decir que esto significa una burla, es poco. Y con mayor razón cuando el poder judicial agrega la “cuantiosa” suma de ¡53 mil pesos de multa!, a alguien señalado como uno de los prototipos de inmoralidad política, con pruebas fehacientes y a la vista del portador.

Usted dirá que Duarte no tiene culpa de que la ley sea especialmente generosa con él, y otros personajes que han tenido la suerte de ser tocados por el dedo divino de Enrique Peña Nieto.

Está en lo cierto, porque “el padrino” está cumpliendo.

Sea que el hombre es agradecido con aquellos que lo ayudaron cuando deseó y logró, ser presidente de la república. Y por supuesto Javier Duarte es uno de ellos.

Otros podrían ser: Rodrigo Medina, Roberto Borge y César Duarte, ex gobernadores respectivamente de Nuevo León, Quintana Roo y Chihuahua.

El primero exonerado casi, de delitos que al final van quedando en polvo y olvido. El segundo acusado de vender hasta el mar Caribe, y actualmente detenido en alguna de las cárceles “de seguridad” en México después de ser extraditado de Panamá, mientras que el tercero sigue prófugo, dicen, en Estados Unidos donde al parecer tiene propiedades y negocios.

Pero, ¿acaso Tamaulipas no tuvo nada que ver en el apoyo requerido entonces por EPN?.

Pue-que sí, pue-que no, más adelante lo  veremos.

Mientras tanto, no se requiere mucha ciencia para imaginar que fuertes cantidades de dinero provenientes de tales estados, pudieron ser utilizadas en los propósitos del PRI de arrebatar la presidencia al PAN.

Mucha agua ha corrido bajo el puente desde entonces, sin embargo las circunstancias son las que descubren “detalles” que colocaron a los políticos del PRI en situación de verdad comprometedora.

Inútil decir que tales “detalles” provocaron la derrota del primero de julio y la condena de corrupción, con pase automático al linchamiento popular sin juicio ni nada que se le parezca.

¡Son corruptos y punto!. Y ni modo que sea invento.

El asunto es que en tiempo compensatorio del juego sexenal, EPN busca salvar a sus amigos. Y es probable que lo consiga.

                                    ¿TAMAULIPAS AL MÁRGEN?

Siendo gobernador del Edo-Mex varias fueron las visitas de EPN a Tamaulipas, siendo generosamente atendido por Eugenio Hernández Flores. Y no hubo quien ignorara que tal vez venía por dinero.

Dícese que entonces se establecieron lazos fraternos entre ambos. Tanto que se presume que la entidad también colaboró en la campaña presidencial.

Pero es un decir, porque pruebas no existen, solo historias como aquella que asegura que “el golpe de estado” contra el entonces Rector Jesús Lavín Santos del Prado  se debió a la negativa de éste por entregar ciertos recursos de la UAT, para “tan encomiable objetivo”.

Y más, cuando tales dineros formaban parte del fondo con el cual la casa de estudios solventaba las pensiones de sus trabajadores y maestros.

Una página vergonzosa en la historia de la UAT que el Rector actual Pepe Suárez Fernández está en la obligación de aclarar. Si es que puede, si no, psss no.

Sea que si en verdad tales dineros fueron a parar a la campaña presidencial del PRI, los tamaulipecos debiéramos estar enterados…cuando menos.

Y de este penoso asunto mucho sabrá el ex Rector José María Leal Gutiérrez, beneficiario directo del “golpe de estado” contra Chucho Lavín.

Por otra parte, no olvidéis que como institución pública, la UAT es sostenida por los contribuyentes. (Sea por yo, tú, él, nosotros, vosotros y ellos). Y por lo tanto, es patrimonio social.

En cuanto a investigar y publicar la historia negra de la UAT, el columnista valora hasta dónde es probable y posible…luego les platico.

SUCEDE QUE

El diputado Fernández Noroña tiene razón respecto de que EPN está obligado a publicar la nueva ley sobre salarios de funcionarios aprobada por el congreso.

No hacerlo le traería consecuencias.

Mientras tanto, los magistrados de la Suprema Corte de la Nación insisten en mantener salarios y prestaciones hasta por encima de la ley.

¡Puro surrealismo!.

Y hasta la próxima.