Clérigo de la capital de Tamaulipas rechaza eliminación del celibato: ‘debemos ser castos’

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Por José Gregorio Aguilar

Ciudad Victoria, Tamaulipas.- El padre de la Basílica del Refugio de esta capital, Carlos Trueba, consideró que el celibato entre los sacerdotes de la Iglesia Católica es una norma que debe permanecer debido a que se trata de imitar a Cristo, que guardó castidad durante toda su vida  terrenal.

Dijo estar consciente de que hay voces, incluso en la propia religión católica, que piden enmendar la ley canónica para que el celibato deje de ser obligatorio.

“Es lo que se llama la ley del celibato en la iglesia latina occidental; la iglesia ha mantenido esa norma de que los sacerdotes sean célibes, que no se casen, y si no se casan tienen que guardar castidad, porque todo soltero debe respetar esa norma”.

El sacerdote, que oficia misa en la Basílica del Refugio, explicó que esta práctica tiene bases bíblicas sólidas, y hay testimonios de hombres que renunciaron al matrimonio para servir al reino de  Dios y a la  Iglesia.

“Esa ley está apoyada en varias cosas, por ejemplo en la biblia cuando Jesucristo dice que hay eunucos que fueron hechos por los hombres y otros que lo son por el reino de Dios, es decir que renuncian al matrimonio para servir al reino de Dios y a la Iglesia”.

Es entonces una forma de consagrarse más plenamente a Cristo, a la Iglesia y al servicio de los hermanos, pero es verdad también que es una ley de la iglesia que podría cambiarse, pero hasta ahorita sabiamente no ha considerado conveniente quitarla, refirió Trueba.

En lo personal el sacerdote se pronunció porque el celibato no se modifique en virtud de que hay  poderosas razones para mantenerlo vigente,  como es imitar a  Cristo y tener más tiempo para servir a  Dios y a la  Iglesia.

“En lo personal estoy a favor de que esa norma permanezca. Hay una Encíclica de Pablo Sexto (carta solemne) sobre el celibato sacerdotal y pone las razones para mantenerlo: una razón cristológica, imitar a Cristo que fue casto; una razón eclesiológica, servir mejor a la iglesia; y una razón escatológica, dar testimonio de los bienes futuros, de los bienes eternos”, concluyó.