Amenazas

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Óscar Jiménez

Cd. Victoria, Tamaulipas.- Bien dicen que callar a un periodista no oculta la verdad.

Esto tiene relación con algo que está sucediendo en Tamaulipas. Concretamente en el sur de la entidad.

Les cuento. Eran los primeros días del mes de enero de 2019 cuando un periodista decidió escribir sobre un “político en activo”  de esa zona.

Para su desgracia ese texto parece que caló hondo y recibió amenazas que podrían poner en peligro su integridad física y el de su familia.

Trasciende que este caso llegará esta semana a las autoridades estatales de procuración de justicia y de protección a periodistas, para denunciar esas amenazas y directamente involucrar al “político en activo” con esas amenazas.

A la vez el periodista amenazado llevara también su denuncia al rango federal. Él quiere que sienten al “político en activo” en el banquillo de los acusados para que responda por el delito de amenazas, en el que aparentemente está involucrado.

Sobre esto solamente hay que añadir que es una verdadera desgracia para el gremio periodístico que aún existan políticos que amenacen.

Claro que hay que esperar a una seria  investigación para ver si está involucrado ese “político en activo” del cual me reservo el nombre hasta en tanto no se presente la acusación formal esta misma semana como lo ha previsto ya el periodista amenazado.

Pero ojalá y este año de elecciones en Tamaulipas no sea manchado por sucesos de violencia en contra de periodistas o de cualquier persona que tenga que ver con el  clima electoral que ya se vive.

Pero desafortunadamente se prevé que este año sea difícil en Tamaulipas por la “enjundia” con que los partidos políticos están llegando a este proceso electoral.

Bots violentos han invadido las redes sociales. Su comportamiento está lleno de descalificaciones y agresiones e inventos, y eso es en este momento la sal y la pimienta en las redes sociales.

Y cambiando de frecuencia, les digo que la versión de la entrega de una carta de las hermanas de Eugenio Hernández Flores a Andrés Manuel López Obrador ya se había escuchado desde el primer viaje del presidente electo a Ciudad Victoria.

Viaje en donde visitó palacio de gobierno del estado, incluso la versión de ese entonces se dijo exactamente lo mismo. Que dos hermanas esperaron a AMLO en el aeropuerto de la capital del país solicitando que el caso de Geño Hernández sea revisado.

Pero lo de menos es en qué fecha se hizo esa entrega de la famosa carta. Aquí hay que observar dos cosas.

Primero que la familia de Geño Hernández tiene la obligación y el derecho moral de defenderlo. Ahí no hay nada que hacer sino respetar a la familia, aunque no se habla nada de su esposa o exesposa. En fin.

Segundo que el dispendio que hizo Geño Hernández cuando fue gobernador no es un secreto. Dejó muchos nuevos ricos en Ciudad Victoria. Gente que se hizo millonaria casi casi por generación espontánea.

Pero lo lastimoso es ver como la familia busca, sola, desesperadamente ayudar a Eugenio Hernández, pero todos aquellos amigos a los que enriqueció se fueron o no quieren manifestarse a favor por temor que el brazo de la ley los alcance.

La moraleja de este asunto es que en el ámbito político la amistad es la más extraña de las cualidades. Y tal vez cínicamente los viejos políticos tenían razón… “en política vale más un cómplice que un amigo”. ¿Será?

MAQUIAVELITO

…El presidente Andrés Manuel López Obrador precisó que su gobierno no firmó el comunicado del Grupo Lima porque “no podemos condenar a un gobierno extranjero porque es violar el principio de no intervención”.

osjinuf@gmail.com