Contra la herencia maldita

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Max Ávila

* El columnista es autor de las novelas “Erase un periodista” y “Rinconada, la historia prohibida del maestro Ricardo” y Premio Nacional de Periodismo 2016.

Cd. Victoria, Tamaulipas.- Pese al golpeteo sistemático de sus adversarios, AMLO fortalece el proyecto nacionalista que permitió el triunfo de MORENA en julio anterior.

En este sentido, un acto que vislumbra positivos resultados, recién se realizó cuando la representación de los diversos sectores se reunió en torno del presidente que busca por todos los caminos el bienestar de la república.

Ahí se mezclaron líderes empresariales, sociales, políticos, gremiales, etc., para testificar la creación del Consejo para el Fomento a la Inversión, el Empleo y el Crecimiento Económico.

Ahí también se apoyó el objetivo oficial de que el país incremente su desarrollo, cuando menos, al 4 por ciento, del Producto Interno Bruto. Es decir, al doble del presunto crecimiento publicitado por los regímenes neoliberales. (Que ahora se sabe, siempre fue vil y llana simulación).

Fue una reunión impresionante que los medios conservadores y sus “analistas” no han dado la importancia que merece.

Y es que el lunes en Palacio Nacional se estableció el compromiso institucional de sacar al país adelante por la sencilla razón de que importa a todos. “Y todos, son todos”, como dijera el sabio legislador.

Apareció Carlos Slim (y lo que ello significa), pero también el resto de los más importantes empresarios encabezados por Juan Pablo Castañón, uno de los críticos más severos de AMLO.

Al igual gobernadores, dirigentes campesinos, obreros (destacó en primera fila el cetemista Carlos Aceves del Olmo, quien a pesar de la enfermedad que casi lo inmoviliza, atendió con prestancia la convocatoria de AMLO).

Pudiera decirse que no faltó ninguna representación de los sectores que hacen posible el desarrollo de México en todos los aspectos, siendo lo más importante insisto, el objetivo de que el país avance pese al desastre heredado por los anteriores gobiernos.

Bromas aparte (como la que se jugaron AMLO y Emilio Azcárraga Jean, relacionada con el triunfo de Pumas sobre América el domingo anterior), habremos de reconocer la buena disposición de superar a la brevedad, la crisis derivada de la inmoralidad y corrupción del neoliberalismo.

Y si bien es cierto que los empresarios no en todo están de acuerdo con el nuevo régimen, también es cierto que no cuentan con otro país donde hacer sus negocios. Y por lo tanto entienden que el llamado a invertir con patriotismo y ganancias moderadas, les conviene en este “cuerno de la abundancia” que sigue siendo México.

SE CIERRA EL CÍRCULO

Por otra parte, este miércoles en Monterrey y el jueves en la CDMX, AMLO revivió  lo que parece ser virtual decisión de enjuiciar a los últimos cinco ex presidentes.

Ahora agregó algunos de los motivos: a Salinas de Gortari por entregar bienes y empresas públicas al sector empresarial. Recordéis por ejemplo, el destino de Teléfonos de México y su afortunado dueño, Carlos Slim, quien mantiene cautivos a millones de mexicas.

A Ernesto Zedillo, a quien tocó entregar Ferrocarriles Nacionales a extranjeros y convirtió deudas privadas de unos cuantos, en deuda pública. El tristemente célebre Fobaproa del que no  se sabe cuándo terminaremos de pagar, aunque sí estamos enterados que hasta ahora se han cubierto un millón de millones de pesos de puros intereses, según lo señaló AMLO en su conferencia de este jueves.

Esto del “rescate” de los bancos ha sido un auténtico atraco en despoblado en perjuicio de los contribuyentes. Primero fueron solventados por el gobierno y ya libres de deudas se regresaron a sus antiguos dueños, mismos que los vendieron a consorcios internacionales. Éstos que ahora con singular alegría disfrutan de enormes ganancias que, sin excusa ni pretexto, son enviadas al extranjero.

Es motivo de que recién pegaran el grito cuando Ricardo Monreal anunciara aquella iniciativa que les obligaría a disminuir o cancelar en su caso, los excesivos cobros por comisiones y servicios que les produce cuando menos, la tercera parte de tales ganancias.

En cuanto a Fox podría ser enjuiciado, según AMLO, por traicionar la democracia después de haber surgido de un movimiento  popular que lo llevó al triunfo. Pero también por instrumentar y encabezar un proceso electoral fraudulento que permitió el arribo de Felipe Calderón a la presidencia.

No olvidéis la forma y manera en que FCH tomó protesta en el  Congreso de la Unión, después de su presunto “triunfo” sobre AMLO con escasos 200 mil votos.

Una puñalada a la democracia que el tiempo y la justicia revirtieron con creces.

A Calderón se le llamaría a cuentas por haber utilizado la fuerza pública convirtiendo al país en gran cementerio, dejando incontables viudas, huérfanos y otros familiares dolidos.

Abusó sin duda, del honrosísimo cargo de Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas. Y hasta gustaba vestirse de militar.

En tanto, a Enrique Peña Nieto estaría ante los tribunales por el delito de corrupción. Quizá el más grave porque no le importó hundir a la república en el más severo desastre de la historia moderna.

Y ni modo que sea invento.

SUCEDE QUE

Ahora resulta que los priistas reclutados últimamente por MORENA en Tamaulipas, no buscan cargos, “nomás una sombrita” que les permita seguir disfrutando su pasado político-administrativo sin remordimientos. ¿Algo  cercano a la impunidad?.

Y hasta la próxima.