Vida y obra del ‘Padre Gato’ en Victoria, a quien calificaban como un ‘padre a toda madre’

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Por Felipe Martínez Chávez

Cd. Victoria, Tamaulipas.- Su vida clerical fue de escándalos.

“Y es que saben que a uno le gusta la tomada”, indicaba en 1994.

Se llamaba Rubén Robles Carrillo y le decían el “Padre Gato”.

Se llamaba y le decían, se escribe, porque el sacerdote que por años ofició en esta capital murió en Zacatecas, su tierra natal.

(Porque fue una persona polémica, amigo de los amigos y todo un personaje, a continuación se transcribe, íntegro, un texto que el periodista Felipe Martínez Chávez escribió sobre una parte de la vida del sacerdote):

Por entonces, había sido demandado penalmente, ante el Agente del Ministerio Público, por haber golpeado e incendiado la ropa de la señora Dora Luz Paz Reyes, con quien tenía cinco años de hacer vida marital, y con la que procreó un hijo.

Es el sacerdote Rubén Robles Carrillo, mejor conocido como “Padre Gato” (por sus ojos de color), quien por largos años fue párroco de San Judas Tadeo, en la colonia José López Portillo, y de quien oficialmente el Obispado reconoce que fue tratado de alcoholismo en un sanatorio de la Ciudad de México.

Único presbítero en la ciudad que “organiza” matrimonios que salen en cinco minutos, o bautizos sin pedir requisitos.

Único también que realiza exorcismos en la iglesia que ahora tiene a su cargo, la María Auxiliadora.

En la ciudad, se sabe sobre sus gustos y aficiones, pero por sus bondades también es querido en el sector donde oficia.

A él se le debe la construcción del gigantesco templo de San Judas, a cuyas misas acuden decenas de feligreses, allá en el sector de José López Portillo.

Allí duró alrededor de 20 años oficiando, y el cariño que se le tenía quedó demostrado en una ocasión en que se “perdió” por espacio de cuatro meses.

Muchos decían que había colgado los hábitos para irse con una mujer. Otros que se fue a curar del alcoholismo, lo que finalmente aceptó el obispo Antonio González Sánchez.

Hasta se llegó a decir que se había ido a vivir a España, o había regresado a su entidad, Zacatecas.

LOS LIOS CON SU MUJER

Considerado siempre como “muy liberal”, el 12 de agosto de 1994 fue detenido por la policía municipal ante la demanda en su contra presentó la señora Paz Reyes, quien se presentó como su esposa.

El entonces obispo de la Diócesis, Raymundo López Mateos, indicaba: “El hecho que a este sacerdote se le acuse de borracho y de llevar una doble vida, así como que golpea a la señora Paz Reyes y de que hay un hijo que nació de su relación con esta señora, no es nuevo para mí. Estamos enterados desde hace tiempo, pero he estado tratando de ayudarlo”.

De acuerdo con las notas periodísticas, el problema conyugal terminó con el incendio de la ropa propiedad de la señora Paz, efectuado por el sacerdote cuando llegó en estado de ebriedad al hogar de una privada de la calle 22.

-Ante lo sucedido el pasado viernes, ya no puedo por más tiempo permitir que un individuo utilice el sacerdocio para engañar y engañarse. Por lo tanto, en cuanto Obispo, tengo el deber de hacer respetar la Ley de la Iglesia, que a todos nos obliga -indicaba López Mateos.

Y decidió entonces por consejo, el retiro de las funciones de Robles de San Judas Tadeo y la amenaza de la expulsión definitiva de la Iglesia Católica.

Pero no había sido la primera vez que se le amonestó, pues con fecha uno de junio de 1988 la Secretaría del Obispado le envió una carta diciéndole que, si seguía emborrachándose, sería expulsado del estado clerical, cosa que el aludido no acató.

El retiro del Padre Gato ocurrió el 15 de agosto, tres días después de su encarcelamiento, y las llaves de la parroquia las entregó el 17.

Se le habían aplicado los cánones de la norma eclesiástica, que hablan de la obligación de los clérigos de observar una continencia perfecta, y quienes violan el principio contrayendo matrimonio o viviendo en concubinato.

Por violar la Ley Canónica, fue removido de su cargo y suspendido en todas sus facultades.

Pero Robles se inconformó en contra del decreto recurriendo a revisión en El Vaticano, y aparentemente fue perdonado.

REALIZO PLANTON EN EL OBISPADO

Sobre la agresión a su concubina, Robles establecería más tarde: “Sí estuve tomado, pero me echaron muchas cosas que no eran”.

Y se defendió ante los medios argumentando sí conocer a Paz Reyes, pero que había sido contratada por el Vicario General de la Diócesis, el padre Polo, para perjudicarlo.

Según su versión, Polo sostuvo una entrevista con Paz desde el 17 de abril, o sea, seis meses antes.

-Entonces, a esta señora, el padre Polo le ofreció lana para formarme un cuadro, para ponerme un cuatrote! -dijo al reportero.

Agregaba:

-Esta señora sabía que yo tomaba y lo de la ropa quemada, dice ahora que fue ella la que la quemó para hacerme eso… me echó la culpa a mí porque le iban a dar unos centavos. Esto para que veas cómo hacen todo. Le iban a dar dinero para que dijera que tiene un hijo mío.

Otro escándalo se reflejó en los medios de comunicación, cuando Robles “desapareció” de la escena pública el 28 de abril del 2005, luego de oficiar la misa de tarde en San Judas Tadeo.

Se dijeron muchas cosas, hasta que el Obispo dijo a los feligreses que se andaba curando del alcoholismo en un internado de la Ciudad de México.

Regresó a su casa en la calle Tampico No. 480, el mero 25 de julio de ese 2005. Duró “perdido” tres meses.

Más tarde el Obispo lo nombró párroco de María Auxiliadora, donde se desempeña y realiza las misas de exorcismo que tiene una duración de entre tres y cuatro horas, y que le han dado “popularidad” por todos los rincones de la capital y ciudades vecinas.

Allá por el 2006, cuando los problemas de curas pederastas, el Obispo González Sánchez dijo que en su administración no se había registrado ninguno de esos caso, sino solo el retiro de Robles Carrillo “por conflictos de alcoholismo y amoríos con mujeres”.

Un crimen más se sumó a la cola del Padre Gato, cuando el 19 de marzo del 2010 atropelló en su camioneta suburban a una modesta comerciante de la vía pública.

Los hechos se registraron en las calles 16 Olivia Ramírez, y la lesionada es Guillermina Pimentel Avilés, de 70 años, originaria de Oaxaca, quien ameritó hospitalización.

El cura fue detenido por los agentes de tránsito.

Cuando se habla de pederastia, todo mundo voltea los ojos hacia el padre Robles. Pero no, él no tiene antecedentes de eso, solo de briago y mujeriego, como lo señalan las fuentes del propio Obispado, donde se reconocen los problemas que ha tenido.

Los datos biográficos del cura José Rubén Robles Carrillo dicen que nació en Zacatecas el 25 de diciembre de 1945, de tal forma que cumplirá sus primeros 65 años. (Foto El Sol de Zacatecas).

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