De ‘La Pulga Vaquera’ a ‘El Caliche’

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Felipe Martínez Chávez

Cd. Victoria, Tamaulipas.- Están listos los sobrenombres de los “suspirantes” por las diputaciones. Con tal de ganar votos, a varios no les interesa caer en la ridiculez.

En tres “tandas” el Instituto Electoral aprobó un total de 39 alias que irán impresos en las boletas, según lo solicitado.

Cada quien hace de su nombre lo que quiera, pero… Como que algunos apodos no cuadran.

Por partido, quedarán incluidos 13 tricolores; 10 de Morena; siete del PRD. Los panistas son más recatados, apenas tres, y dos del Verde. Del PT van cuatro y el único independiente, Octavio Almanza Hernández, de Nuevo Laredo, a quien gusta le digan “Tatis”.

Hay que sumar otros diez del Movimiento Ciudadano, todos de mayoría relativa.

Algunos tomaron los diminutivos o la contracción de sus nombres, pero otros de plano seleccionaron como les decía la muchachada del barrio en tiempos de juventud.

El ejemplo clásico es el de Fernando Juárez Ortega, aspirante del PRD a la diputación por el distrito 18, Altamira. Quiere que adjunto vaya su alias de “La Pulga Vaquera”.

Cuando llegó a tierras de Altamira, también, alguien impuso el sobrenombre de “El Chilero” a José Luis Vargas Ortega, quien por esos años se dedicó al cultivo de hortalizas. Ahora cree que su alias le dará la victoria. Juega por el PRI en el 18.

Pelean el distrito: La Pulga Vaquera Vs El Chilero.

Como dicen que dijo, a Ricardo Fernández Aviña de chiquillo decían “El Caliche”. Ahora llevará el sobrenombre como candidato priísta a diputado por el distrito 08, cabecera Río Bravo ¿le dará más votos?. La respuesta es que no.

No es por los nombres de batalla como se convence al ciudadano, a menos que su auténtico “de pila” y Registro Civil esté en el anonimato.

En la historia de las campañas nadie ha ganado por eso sino por sus ideas, proyectos, promesas e interpretación de abanderar causas populares, aunque al final no cumplan.

Por cierto, le informo que están por desfogarse en tribunales la totalidad de expedientes de impugnación, por la designación de candidatos de mayoría y minoría de Morena. Quedarán los mismos que acordó la Comisión Nacional de Elecciones, avalados por la de Honestidad y Justicia.

En otras palabras, se salió con la suya Yeidckol Polevnsky, la jefa nacional, y perdió hasta la vergüenza Don Alejandro Rojas Díaz Durán, el cargamaletas de Ricardo Monreal que anduvo por estos lares tratando de meter con calzador a expanistas y ex priístas.

Así que el más criticado, José Antonio Leal Doria, se quedará en segundo de la lista plurinominal.

Lleva un lugar privilegiado pero, si Morena se queda con las 22 de mayoría (difícil pero no imposible), Toño chupará faros.

Otro impedimento sería la igualdad de género, que lo quite el IETAM para darle un espacio a las damitas. Por decreto ellas deben ocupar siete de las 14 curules regaladas.

Empiezan a armarse los debates. Por lo pronto una organización llamada Kybernus de ciudad Victoria, solicitó autorización para enfrentar a los candidatos de los dos distritos correspondientes a la capital, 14 y 15. Se daría entre el siete y ocho de mayo en la Universidad Lasalle.

Tendrán que planificarlo muy bien. Pretenden que dure menos de dos horas con 14 candidatos. Bueno, a menos que falten los del PAN, que son los que  llevan delantera. Nunca debate alguien que considera que a ganar.

Animo también en Reynosa con varias organizaciones civiles, encabezadas por la Coparmex, que quieren efectuar el debate el 13 de mayo.

Más difícil acomodar la participación si hablan de 28 candidatos de cuatro distritos, en un espacio de menos de dos horas. Si es que también va Acción Nacional.

Saludable para la democracia aunque, la verdad, la mayoría del electorado ya tomó una decisión de por quien no votar el dos de junio.

En la conciencia ciudadana, no de ahora sino de meses y años atrás, se ha formado el criterio de por quien no sufragar. En los días previos a los comicios decidirán por quién sí ¿raro?.

A doce días de iniciado proselitismo es tiempo de hacer una valoración del uso de redes sociales, algo que en esta ocasión han preferido partidos y candidatos para difundir sus propuestas.

En una breve revisión nos damos cuenta que no están haciendo uso como Dios manda. No han contratado a expertos sobre el tema (por no pagar).

Es más, las campañas no tienen principio ni fin, carecen de estructura, de estrategia de medios.

Las redes son un instrumento de comunicación  más pero no hacen milagros, no son la panacea.

Por sus contenidos en red –todos los partidos-, dan la impresión que solo publican para “estar a la moda” pero no para convencer al electorado.

No quieren enterarse que, se trate de medios impresos, electrónicos o Internet, tienen que fijar una estrategia de campaña que comienza con un slogan (el grito de guerra) y una serie de etapas que tienen que cumplir si quieren ganar.

En lugar de enviar mensajes atractivos por Internet, son boletineros. Las redes no son “benditas” como lo definió López Obrador luego de ganar la Presidencia.

Ya habrá oportunidad de ampliar sobre el tema. Los “me gusta” no son el éxito de una campaña. Se pueden comprar mediante propaganda.

El lunes 29 a la una de la tarde tiene sesión el Consejo Local del INE. Es de puros informes. En total 30 asuntos en la orden del día.

Este viernes el senador tamaulipeco Américo Villarreal Anaya, del Grupo Morena,  presentó iniciativa de punto de acuerdo para crear una Comisión de Seguimiento a los Procesos Electorales Locales como instrumento “para coadyuvar a la democracia” desde el ámbito legislativo.

Tendría vigencia temporalmente en Aguascalientes, Baja California, Durango, Puebla, Quintana Roo y Tamaulipas. Todo bien pero…