El negocio de vender votos

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Felipe Martínez Chávez

Cd. Victoria, Tamaulipas.- No pocos lo tomamos a broma, pero ellos hablan en serio, proponen en serio.

Los contenidos son en redes y hasta en Mercado Libre.

-Vendo mi voto para elecciones del 1º julio del 2018.

-Mi voto tiene una precio de 10 mil o un Xbox One con dos controles nuevos, estoy dispuesto a cooperar vendiéndolo solo por lo que pido.

-Vendo mi voto (hablo en serio). Presidente, 3,000; diputado 1,500; alcalde 2,000; jefe de gobierno 2,500… Seis mil pesos por todo. A negociar.

Las ofertas corresponden a la elección del año pasado, según documentación del portal Verificado.mx que trabajó intensamente para demostrar verdades o falsedades en los discursos de los candidatos y partidos.

Hubo quien propuso módicas mensualidades por aquello de si los clientes no tenían la lana en efectivo, en ese momento.

No lo debemos tomar a broma. Vamos para allá. El INE no tarda en anunciar que a partir del 2020 cobrará por expedir las credenciales de elector. Al mismo tiempo se legislará para que sea el único documento con validez de identificación en las instancias oficiales y privadas todas. Como quien dice, “clientes cautivos”.

Los ciudadanos deberemos tramitarla de a “wevis” y por tanto asegurar el pago de los fabulosos sueldos al personal del INE. Es el proyecto de Don Lorenzo Córdova para hacer frente a la “austeridad republicana” de López Obrador. No quiere dejar de mamar y dar topes al erario.

La operación de mercado es muy fácil: Si tú me vendes la credencial, voy a cobrar por mi voto.

¿Cuánto cobrar? Ahora mismo, a decir de las autoridades del Instituto, cada credencial les cuesta 12 pesillos. Representa el 40 por ciento de los gastos del INE (fuera del subsidio a partidos).

En México el padrón electoral anda por los 90  millones de ciudadanos. En Tamaulipas es de dos millones 655 mil según el cierre para los recientes comicios. Del gasto nada pagaría Doña Lolita de la 4T. Puro autofinanciamiento.

Conociendo como conocemos a la burocracia, no creemos que para el año entrante, o cuando se vendan, el documento vaya a costar los 12 tepalcates. Debe quedarles ganancia ¿en cien?.

Una vez que se dé, cabe otra pregunta ¿Con ello la gente acudirá más a las urnas?. Acá entre nos lo dudamos. En otros países no ha dado resultados.

Una siguiente solución ¿multar a quien no ejerza el derecho de votar?. Se me hace que también para allá vamos. Es un viejo tema que se actualizó cuando en los comicios del 2 de junio, solo una tercera parte del padrón acudió a las ánforas.

Si volvemos a la oferta del sufragio por un pago en efectivo o un aparato (en especie), hay que decir que la Ley no lo prohíbe estrictamente. Más bien sanciona la “compra”. Las penas van de seis meses a tres años de cárcel.

Tú puedes ofertar el sufragio en redes o hasta en medios de comunicación tradicionales, siempre y  cuando nadie te compre.

En el gobierno de López Obrador vamos rumbo a la venta de la credencial y multas a quien no acuda a las urnas.

Ya se hace en Argentina. Según el Código Electoral Nacional, las multas van de los 50 a 500 pesillos -a los mayores de 18 y menores de 70 años- si es que el ciudadano no presenta una justificación razonable en el término de dos meses posteriores a la elección.

Con ese recurso los departamentos y distritos subsidian el sistema electoral, y todos felices y  contentos. Le llaman autofinanciamiento.

Para los que no votan -hablando del mismo país sudamericano-, hay consecuencias como el no permitirles realizar otros trámites, la licencia de conducir por ejemplo.

En México recordemos la propuesta de un tal Agustín Basave Benítez, diputado y ex gerente del PRD, de  sancionar a los no votantes con el retiro de su credencial o suspensión hasta por un año.

Igual, si el ciudadano no vota en una elección, el documento no le servirá para identificación posterior.

Hay sanciones y cárcel para los no votantes en otros países del continente: Bolivia, Brasil, Ecuador, Paraguay, Perú, Uruguay. Lo mismo se da en países de Europa y Asia. Por lo general primero se envíen las multas y, para aquellos que no pagan, vienen las órdenes de aprehensión.

La referencia dice que Chile y Guatemala las desecharon por no generar una mayor afluencia a las urnas como era la pretensión.

Entendemos que el señor López, el Presidente, ya encontró la fórmula para hacer autosuficiente al INE como árbitro único y darle pa’delante a la desaparición de los Organismos Públicos Locales. Así el gobierno federal monopoliza y concentra los procesos ¿en su beneficio?.

De paso el inquilino de Palacio Nacional le quitaría el subsidio millonario a los partidos. Ya no necesitarán lana del erario para promover el voto. Los ciudadanos ya sabrán a que le tiran con quedarse en sus casas el domingo de elecciones.

Aquí entre nos querido lector ¿está usted de acuerdo en que se multe y mande a la cárcel a los que no voten?. Esperamos sus comentarios.

Si usted nos permite, sobre el mismo tema de la compra de votos, aterrizamos un boletín de la FEPADE (otrora temida). Habla que en las elecciones de julio, en Tamaulipas se levantaron 12 denuncias por presunto delito electoral, y que no hubo ningún hecho de sangre, lo que demuestra que “se trató de elecciones como las que se realizan en un país de primer mundo”.

Lo único que no encaja es la baja votación.

En otros asuntos, la GOAN, Gobernadores de Acción Nacional, presidida por el tamaulipeco Francisco García Cabeza de Vaca, ha enviado en las últimas horas dos mensajes bastante duros al Presidente López Obrador, quien está terco en andar por todo México “en campaña”, sembrando discordias e insultando a quienes no piensan como él.

Lo que subió a redes el tamaulipeco.

-Los Gobernadores del PAN respaldamos la postura de nuestros Senadores para rechazar la revocación de mandato aprobada por los diputados. Demandamos equidad electoral. Se intenta legalizar la intervención del Presidente en elecciones. Sería un grave retroceso para México.

Un día antes con motivo de incidentes en Durango: Repudiamos los abucheos organizados por Morena en contra de opositores. Las giras presidenciales deben dejar de ser eventos de campaña. No admitiremos más manipulación. Exigimos respeto o actuaremos en consecuencia.