Di no a la ‘socarronería’

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Clemente Castro González

Cd. Victoria, Tamaulipas.- De acurdo a la Real Academia de la Lengua Española socarrón remite a socarronería, entiéndase “astucia y disimulo acompañados de burla encubierta”.
Éste es el término que el diputado local priista, RAFAEL GONZÁLEZ BENAVIDES, da a las actitudes del presidente, ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR, cuando se le cuestiona sobre determinados temas que, a decir de sus críticos, solo el jefe del ejecutivo les ve el lado positivo y asegura que van bien o que él tiene otros datos.
Desde luego que no puede decirse que todo vaya bien en México con la actual administración federal.
Pero es ventajoso remitirse al significado de las palabras, la retórica o el lenguaje figurado para calificar al jefe del ejecutivo federal y su empeño por animar el cambio de régimen.
Sería conveniente que se citaran casos concretos para explicar los asuntos específicos a los que se refiere el legislador a fin de dimensionar sus señalamientos y la aplicación del término, poco usual por cierto.
Lo que escuchamos con mayor frecuencia es “simulación” e “incongruencia” y “oportunismo”.
Y es que si se habla de economía, seguridad y desarrollo social, es evidente que falta por hacer pero los planes y estrategias apuntan a superar esa especie de parálisis y hasta retroceso. Es pertinente subrayar que es temprano para hablar de estrategias fallidas.
De manera que hay que considerar el tiempo que lleva el actual gobierno y los estropicios causados por administraciones anteriores y, por tanto, las inercias que dejaron arraigadas, entre las que se cuenta a la corrupción y demás adefesios que dan evidencia de ilegalidad e impunidad.
Algo que también es material para el análisis y hasta el debate es la declaración del representante popular cuando asegura que al presidente nadie le gana y le recomienda aprender a escuchar. “Eso nos paso a nosotros (PRI-gobierno) en tanto que nadie más tenía razón”.
En efecto, en aquel entonces, cuando el tricolor las ganaba de “todas, todas” la expresión recurrente que se arraigó, luego de décadas de administraciones de corte priista, era:“¿y gánenle al PRI”? Esto se daba cuando algún militante, dirigente o funcionario salido de las filas de éste partido, soltaba su dogma e imponía su voluntad.
Se supone que los priistas, dadas las contundentes señales que les da la militancia y los electores evidencian, en la actualidad, “el cambio profundo” en el proceso que llevan para elegir a su dirigencia nacional. Ahí no hay “socarronería” sino práctica democrática.
Un ejercicio, a manera de ejemplo, que puede resultar interesante es tratar de establecer las diferencias en cuanto a las posturas del presidente y de los priistas que, en su momento, las podían.
Para empezar, LÓPEZ OBRADOR trata de ser congruente con lo que plantea, verbigracia sus propuestas de campaña. ¿Hasta donde llegará? Habrá que verse.
Ello no siempre se les dio a los priistas que, una vez en el poder, hacían y desasían empezando por el aumento y la generación de nuevos impuestos.
Ratificar, si se incurre en errores, es un punto más. Hasta donde sabemos, la actual gestión federal, corrigió pifias cometidas desde la administración, baste citar lo del personal eventual de salud y lo referente a la educación, en lo específico el monto que venía de origen en el presupuesto del presente año que incluía recortes a las universidades públicas.
Lo que se agradece a cualquier vertiente política, poder y orden de gobierno, es que se de la cara, que se anime la libertad de disentir y que esto sea una práctica cotidiana.
Se vale enjuiciar al presidente, gobernadores y alcaldes, al igual que a legisladores y servidores públicos, líderes gremiales y partidistas y cualquiera que se maneje en el ámbito de lo público y de aquello que es privado y cae en la mencionada esfera.
De ahí lo trascendente que es atender voces de la estatura política y conocimientos de GONZÁLEZ BENAVIDES, en tanto que nos permite observar con detenimiento lo que sucede.
Es buen tiempo para que los jóvenes y los no tanto, se sacudan la pasividad, rompan con esquemas ancestrales y de ser irreflexivos, pasivos y contemplativos se transformen en ciudadanos que son capaces de aportar para que se den los cambios que demandan los mexicanos y lo manifiestan en las urnas, en las calles, plazas, en medios de comunicación tradicionales y en plataformas digitales.
Lo que se requiere es la materia prima para entender lo que sucede en la actualidad en relación a las maneras de gobernar y, sin duda, de hacer política.
El punto es que tampoco debe dejarse de lado lo que registra la historia.
AL CIERRE
Asegura el titular de la Comisión Estatal de Búsqueda de desaparecidos, ERNESTO MACÍAS ESPINOSA, que con el dinero federal y de la entidad que recibirán van adquirir equipo y tecnología, al igual que contratar profesionales para realizar su tarea.
Cabe señalar que ayer se llevó a cabo una reunión en la que participaron colectivos con la finalidad de escuchar sus planteamientos para avanzar en la tarea de localizar a desaparecidos.
Sin duda que hay opiniones encontradas entre los colectivos ya que algunos avalan la labor de las autoridades y otros no tanto.
Así tenemos que el líder del colectivo de desaparecidos en San Fernando, HÉCTOR SALINAS RODRÍGUEZ, reconoce la tarea de la citada comisión.
En contraparte, GUILLERMO GUTIÉRREZ RIESTRA, del colectivo de Victoria, en vísperas de la reunión, declaró que las autoridades deben ponerse a trabajar ya que, para empezar, no saben ni el número de desaparecidos que hay en el estado.

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