Desconoce ‘El Chapo’ Guzmán al impostor de Tamaulipas que prometía su extradición

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Por Agencias/Redacción

Ciudad de México.- Joaquín El Chapo Guzmán Loera, que fue sentenciado por un juez federal en Brooklyn, Estados Unidos a una condena de cadena perpetua, desconoció a los abogados mexicanos Juan Pablo Badillo Soto y José Luis González Meza, quienes han promovido una serie de amparos contra su extradición a Estados Unidos.

De acuerdo con el exlíder del Cártel de Sinaloa, carecen de legitimación ya que les revocó la facultad para conocer cualquier acto derivado de estos procedimientos.

Este miércoles el Juzgado Decimotercero de Distrito de Amparo en materia Penal del primer circuito desechó por notoriamente improcedente el juicio de amparo que promovieron estos litigantes que dicen representar a El Chapo Guzmán, contra el proceso de extradición al vecino país del norte

“El promovente de la demanda carece de legitimación para instar esta vía constitucional, en representación del quejoso Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, en cualquier asunto relacionado con los procedimientos de extradición que le fueron instruidos, o que deriven de estos últimos” señala la sentencia.

El juez decimotercero de distrito de amparo, Jesús Alberto Chávez Hernández, recordó que el 16 de junio de 2016, Joaquín El Chapo Guzmán Loera, le envió un escrito donde solicitó tener por no interpuesta la demanda de amparo que promovieron ese año Badillo Soto y González Meza, contra la orden de extradición dictada por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).

En ese documento señaló que ambos abogados carecían de representación en todos los procedimientos de extradición para ser juzgado ante las Cortes de Distrito del Sur del estado de California y Oeste del estado de Texas. Incluso dio a conocer al impartidor su decisión de solicitar que el juicio de amparo se tuviera por no presentado, pues entorpecía la estrategia de sus otros abogados para impugnar las dos resoluciones de extradición.

“La solicitud de que se tenga por no interpuesta la demanda, deriva de la circunstancia de que el presente juicio de amparo entorpece la estrategia de defensa contra las dos resoluciones de extradición del suscrito. y mis defensores. Retirando toda facultad que al momento tiene los señores licenciados Juan Pablo Badillo Soto y José Luis González Meza.

“Por lo expuesto y fundado, A USTED C. JUEZ, ATENTAMENTE PIDO SE SIRVA: … revocar las atribuciones con que al momento cuentan los señores Licenciados Juan Pablo Badillo Soto y José Luis González Meza (sic)”.

Al respecto, el titular del Decimotercero de Distrito de Amparo en materia Pena desechó de plano la demanda de amparo.

EL IMPOSTOR ORIGINARIO DE TAMAULIPAS

Apenas el 21 de julio pasado, en www.gaceta.mx se escribió parte de la historia del abogado tamaulipeco, la que se transcribe a continuación:

En el gobierno de Enrique Peña Nieto, González Meza y Juan Pablo Badillo Soto fueron exhibidos como impostores por haberse presentado como abogados de Joaquín Guzmán Loera en un juicio de garantías sin tener la acreditación correspondiente, por lo que en junio del 2016 el Juzgado Decimotercero de Distrito de Amparo en Materia Penal en la Ciudad de México les impuso una multa a ambos litigantes.

A ambas personas, quienes en diferentes ocasiones se acreditaron como la defensa legal de Guzmán Loera, les fue impuesta una sanción de 3 mil 652 pesos.

La medida fue ordenada por el juez, luego de que la Secretaría de Relaciones Exteriores notificó que no estaban acreditados como abogados de Joaquín Guzmán en los expedientes judiciales y administrativos con relación a las solicitudes de extradición en contra del capo.

José Luis González Meza se identificó como presidente de la Comisión de Derechos Humanos Lázaro Cárdenas A.C., y trató de ingresar al Cefereso para entregar al Chapo ropa, cepillo de dientes, pasta dental, chanclas, papel higiénico, así como artículos de higiene personal, con el argumento de que existían violaciones a derechos humanos en contra de su cliente.

Ese mismo día, Juan Pablo Badillo, quien también dijo ser abogado de Guzmán Loera, indicó que presentaría una denuncia en contra de autoridades del penal por desacato judicial y violación a la suspensión de amparo, luego de que no le permitieron ingresar a la prisión de alta seguridad para ver a su cliente.

¿UN ASESINO EN LA PRESIDENCIA? LO NEGRO DEL GABINETE

El abogado González Meza es el mismo que publicó el libro “¿Un asesino en la Presidencia? Lo negro del gabinete”, el que después de ser presentado en México y en Tamaulipas, en 1987 el periodista de Proceso Enrique Maza describió textualmente, como sigue:

“González Meza fue uno de los cuatro que demandaron a Jesús Reyes Heroles, entonces secretario de Educación, en mayo de 1984, por un supuesto peculado de 1,000 millones de pesos. Reyes Heroles contrademandó por calumnia.
Aunque el libro hace también breves retratos de presidenciables -Del Mazo, González Avelar, Bartlett, Petricioli, García Ramírez, Ramón Aguirre y Jesús Silva Herzog-, en realidad se dirige al ‘secretario diabólico’ Carlos Salinas de Gortari (era secretario de Programación y Presupuesto).
Empieza el libro para resucitar una historia olvidada, una tragedia que ocurrió en diciembre de 1951. Como se publicó en los periódicos en aquel entonces, cuando Carlos Salinas de Gortari tenía seis años y su hermano Raúl. Jugando con un rifle 22, mataron a una sirvienta de su casa, Manuela, de 12 años. La historia se recuerda para poner en duda ‘las facultades mentales’ del secretario. ‘Así como asesinó a la sirvienta, así asesinó a la economía mexicana’. El libro no baja a Salinas de ‘demente’. Dice por ejemplo: ‘Carlos Salinas de Gortari no podrá ser candidato a la Presidencia debido a su avanzada enfermedad mental. Descartado de antemano, por el estado psiquiátrico que guarda a partir de la fecha en que asesinó a la sirvienta, ya que no recibió el tratamiento adecuado y sus acciones criminales se le han visto al apoyar económicamente al grupo Antorcha Campesina que debe varias decenas de vidas en el campo mexicano’. (Hasta aquí el texto del 21 de julio pasado).

El último invento del abogado originario de Tampico, Tamaulipas fue anunciar que su presunto defendido pidió, desde prisión, que su fortuna se entregara a los pueblos indígenas de México, una versión que el propio presidente Andrés Manuel López Obrador “compró”, aunque con ciertas reticencias.

“En caso de ser cierto, yo estoy de acuerdo en que ese dinero sea usado en el desarrollo de los pueblos originarios de México”, dijo López Obrador en una de sus conferencias mañaneras de la semana pasada.

Y ahora no fueron los jueces, sino el propio El Chapo Guzmán el que desconoció a “su defensa”.