El partido de Putin pierde un tercio de sus escaños en las elecciones de Moscú

0
138

Por Agencia.-
Moscu.- El llamado «voto inteligente» —el apoyo al candidato con más opciones de vencer al representante oficialista, propugnado por el principal líder de la oposición parlamentaria, Alexéi Navalni— ha dado resultados en Moscú, y Rusia Unida (RU), el partido gubernamental, ha sido derrotada en 19 de los 45 distritos de la capital. Los diputados pro Kremlin, aunque controlan 25 escaños de los 45 del Parlamento moscovita, han perdido cerca de un tercio de diputados locales respecto al mandato anterior. En el Parlamento saliente, los partidarios del presidente Vladímir Putin controlaban 38 escaños.

Sin embargo, el Kremlin puede estar satisfecho, porque en el conjunto del país ha recuperado terreno en comparación con los comicios regionales parciales del año pasado y los gobernadores que competían estando en ejercicio han resultado reelegidos, así como los otros candidatos apoyados por el Gobierno ya en la primera vuelta. La gran excepción fue Jabárovsk, región en la que RU sufrió una auténtica paliza y el nacionalistapopulista Partido Liberal Democrático triunfó en todos los niveles en los que hubo elecciones en esa región.

Los más favorecidos con el «voto inteligente» han sido los comunistas, que obtuvieron victorias en 13 distritos moscovitas y en todos ellos sus candidatos figuraban en la lista recomendada por Navalni. No está claro cuán determinante para el triunfo comunista resultaron los votos de quienes siguieron las recomendaciones del líder opositor, pero fue vital para que Serguéi Savostiánov pudiera ganar al multimillonario jefe de la sección moscovita de Rusia Unida Andréi Metelski.

Ni siquiera el concurrir como independiente y no como miembro de RU salvó a Metelski. La estrategia de no presentarse por el partido gubernamental en un esfuerzo por contrarrestar las recomendaciones de Navalni no dio resultados, aunque sí ha servido a RU para argumentar que ella no ha sido derrotada en la capital, ya que no se presentó como partido. En cambio, el voto de protesta de quienes están descontentos con el Gobierno actual, surtió efecto y logró terminar con la amplia mayoría Rusia Unida en la Duma de Moscú.

También los tres escaños que obtuvo Rusia Justa, partido que se define como socialdemócrata, contaron con el apoyo de los disidentes, al igual que los cuatro diputados del liberal partido Yábloko.

El «voto inteligente» fue ideado ante la práctica imposibilidad de los candidatos de la oposición extraparlamentaria de competir. La comisión electoral moscovita rechazó a 57 aspirantes opositores, argumentando que una gran cantidad de las firmas recolectadas para poder presentarse a las elecciones que exige la ley rusa era falsa, mientras que la oposición acusó a las autoridades de haber cometido falsificaciones al copiar los nombres y números de los documentos de identidad de los firmantes.

De los líderes de la oposición extraparlamentaria, prácticamente el único que logró ver su nombre en la papeleta después de que su candidatura hubiera sido rechazada fue Serguéi Mitrojin, de Yábloko, quien para ello tuvo que recurrir a los tribunales. Estos comicios han marcado para este partido el retorno a la Duma de Moscú después de una decena de años de ausencia. El descenso sustancial de los representantes del Kremlin se produjo a pesar de la baja participación –el 21,6%-, la que generalmente favorece al partido que está en el poder.