Se equivocaron de ventanilla

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Felipe Martínez Chávez

Cd. Victoria, Tamaulipas.-  Pues bien, la Cámara de Diputados perfila ya una Convención Nacional Hacendaria para replantear los acuerdos de coordinación fiscal, y el “pastelote” alcance más para los estados y municipios que más impuestos recaudan.

Es lo que ha planteado con insistencia el Gobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, la Asociación de Gobernadores de Acción Nacional (la GOAN), la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago) y algunos ayuntamientos, en busca de una mejor “tajada” en el reparto de los presupuestos.

Incluso la 64 legislatura cueruda designó una comisión especial para concertar la realización del evento. Nuestros diputados se preparan, quieren una destacada participación.

Lo que parecía imposible ya se avizora y en positivo.

No todos los días se realizan este tipo de encuentros entre los integrantes del “pacto federal”. El histórico nos habla de 1925,1933,1947 y 2004 ¿se hará la del 2020?.

Es aquí donde deben “apretar” nuestros presidentes municipales, los tamaulipecos, y no ir a tumbar puertas a Palacio Nacional. Deben ser ejemplo y no prototipo de la violencia.

Se sabe que ya se efectuaron las reuniones preparatorias rumbo a esta Convención. Es tiempo de elaborar y presentar propuestas.

Muy cierto y necesario modificar los convenios que entraron en vigor a partir de 1980. Las entidades que hacen más esfuerzos por cobrar, tienen derecho a más participaciones. Igual debe pasar con los municipios.

Sin embargo estos últimos, los más numerosos, están divididos, cada quien jala por su lado y se organizan por sus colores políticos. No hacen por la unidad de propósitos.

Por un lado está la Federación Nacional de Municipios de México, la más antigua, la que comenzó con los ediles tricolores y sigue aglutinando a más de 1500 ayuntamientos.

También la Asociación de Autoridades Locales de México, nacida hace años, que reúne a los cabildos emanado de los partidos de izquierda, alrededor de 250 en nuestra época.

La más reciente es la Asociación Nacional de Alcaldes, los que militan en el PAN, organizadores del evento que culminó en una gaseada de lacrimógeno en Palacio Nacional.

Es tiempo que se organicen, que privilegien la unidad para conseguir más recursos del gobierno central, pero también se capaciten para aumentar la eficiencia recaudatoria.

La respuesta fácil del Presidente López Obrador -en la “mañanera”- fue que “se equivocaron de ventanilla”, que la protesta no tienen que organizarla en Palacio Nacional sino en la Cámara de Diputados, que es donde se tomarán la decisiones del Presupuesto de Egresos 2020.

Hoy sabemos que había alcaldes de Guanajuato, Querétaro, Guerrero, Michoacán, Nayarit, Tamaulipas, Estado de México, Nuevo León y Coahuila, según el boletín emitido por la organización en que militan. Fácil decir que fueron utilizados por sus líderes como “carne de cañón”.

En lugar de prepararse para la solución final que otorgue a cada quien lo que le corresponde, utilizaron el camino de la violencia.

Ya se preparan otras instancias, comenzando por la propia Cámara, la poderosa Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública y sus colaboradores; la Secretaría de Hacienda, Sistema Nacional de Coordinación Fiscal, Instituto para el Desarrollo de las Haciendas Públicas, Comisión Permanente de Funcionarios Fiscales, todos se alistan para el gran evento que se avecina, menos los presidentes municipales.

Si la iniciativa de este encuentro partió de Tamaulipas, suena lógico que nuestros alcaldes de las regiones más pobladas participen, busquen la información que deben presentar para justificar sus propuestas. No por “bonitos” les llegará más dinero y menos en efectivo.

Nadie les hará caso si, como pasa en las principales ciudades cuerudas, la eficiencia en el cobro del impuesto predial apenas llega al 50 por ciento. Así no les concederán más.

Y menos les aumentarán la tajada si, como lo vemos en casi los 43 municipios, lo grueso de los presupuestos se destina a gasto corriente, pago de personal y comisiones y “bonos”.

Para pedir tienen que justificar en proyectos y luego recibir.

Cambiaron las reglas del juego. Los municipios pedirán una obra y se autorizará por Doña Federación, pero la lana no llegará en efectivo para que la gasten en sueldos. La construcción y supervisión se hará por las propias dependencias rectoras. Los ediles serán gestores de beneficios para sus representados pero no los que administren.

El sistema hacendario le sopla hasta el jocoque. Miles de millones de pesos han ido a parar a los bolsillos de presidentes municipales y, casualmente, nadie está en el bote. Ejemplos hay varios en Tamaulipas.

Por cierto, para la semana entrante, la próxima “mañanera”, los señores presidentes anuncian la concentración de hasta 15 mil almas para exigir una audiencia personal con López Obrador. La pregunta es ¿asistirán ediles tamaulipecos?.

Bueno, en México no hay 15 mil presidentes, síndicos y regidores pero pueden complementar con acarreados ¿de dónde? Buena pregunta.

Si cambiamos de tema este miércoles se volvieron a dar desaguisados entre las tribus del partido en el poder, Morena, sobre la suspensión de su asamblea nacional para designar dirigentes. Se están dando hasta con la cubeta.

La Comisión de Honor y Justicia ratificó que el proceso sigue, las distritales, luego las estatales  (la de Tamaulipas es el 10 de noviembre) y el 22 y 23 la nacional. No hay entendimiento. Habrá muchos heridos.