Obispo de Victoria sueña con AMLO: ahora lo acusa de imponer a ‘esa mujer’

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Por José Gregorio Aguilar

Cd. Victoria, Tamaulipas.- El obispo de la diócesis de Victoria, Antonio González Sánchez acusó que el nombramiento de Rosario Piedra Ibarra como presidenta de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) no fue un acto democrático.

En sintonía con el PAN, que sigue cuestionando esa elección porque la considera una imposición del presidente Andrés Manuel López Obrador, el obispo dijo que “él casi a diario habla de democracia, pero todos nos damos cuenta que lo que sucedió en Baja California no es democracia; que lo que sucedió con la nueva presidenta, que se dice está en veremos,  no es democracia, porque simplemente el Presidente dijo esta es mi candidata y al decirlo, quienes están con él, votaron por ella”.

Reiteró que esa acción, como tantas otras que se han visto en esta administración federal, no cumple con los requisitos de democracia que tanto pregona el Presidente.

“Lo digo con todo respeto para el señor  Presidente, pero eso no es democracia; estamos volviendo a lo que él criticaba antes, porque desde mi punto de vista, esto no es democracia”.

El dirigente católico dijo que ha escuchado y leído comentarios en el sentido de que ese proceso estuvo plagado de irregularidades, como el hecho de que se dice que Ricardo Monreal emitió doble voto a favor de Rosario Piedra Ibarra, y que después en sus redes sociales él publicó la cantidad de diputados de los diferentes partidos políticos que votaron a favor de esa figura, cuando se supone que el voto es secreto.

“Lo que yo escuché de un comentarista,  y comparto esa opinión, es que cómo le hizo Monreal, porque creo que en redes sociales subió cuántos de cada partido habían votado por esta mujer y un comentarista de noticias cuestiona  cómo le hizo para saber cuántos votos de este partido, cuántos de este otro, porque se supone que es voto secreto”.

Ahora quienes pretenden explicar y defender ese proceso lo revuelven más, como ocurrió con lo que pasó en Culiacán y en Chihuahua. “Al día siguiente  el señor Presidente y el secretario de Seguridad Ciudadana  salieron a hablar, pero no sabían ni de qué se trataban. Y dice este miembro de la comunidad: a mí me hubiera gustado mejor escuchar que dijera que no tenía informes, sería mejor”.