Chingada

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Por Pegaso

Reynosa, Tamaulipas.- Andaba yo volando allá, como a
veinte mil metros de altura, como mi compadre Cornelio Reyna, tratando de
imaginarme qué es lo que va a suceder, qué destino le depara a nuestra patria
en el 2020.

Y las expectativas no son nada halagadoras, por el
clima de extremo divisionismo que alienta nuestro Tlatoani desde la cómoda
silla presidencial y que sólo los ciegos no quieren ver.

Definitivamente se han hecho cosas buenas para el
país en este 2019, tal como se dijo ayer durante el informe que dio ALMO en el
Zócalo, a un año de su asunción como Pejidente de la República.

Pudiera citar, por ejemplo, la enorme, histórica
sacudida que dio al sistema político para instalar un nuevo régimen que él
llama La Cuarta Transformación, pero que en realidad es un “quítate tú, para
ponerme yo”.

En teoría, sacó a los corruptos de la Administración
Pública, pero en la práctica siguen ahí, agazapados, inamovibles e intocables.
Pudiera ser, quién sabe, que en los cinco años que restan de su mandato
finalmente puedan echarles el guante, quitarles toda la lana que se robaron y repartirla
entre los mexicanos. Nos tocaría algo así como chorromil millones de pesos a
cada uno de nosotros.

Otra cosa buena que hizo en el primer año fue
convertir a Los Pinoles en un museo al que todo mundo puede tener acceso, en
lugar del búnker que era antes.

Las pensiones a los ninis y a los viejitos, también
fue algo relativamente positivo, así como la postura ante el sátrapa Presidente
gringo, El Trompas, al no someterse a una intervención en territorio nacional.

El aumento a los salarios y evitar los gasolinazos
suena más a populismo, porque los mexicanos seguimos tan jodidos como siempre.

Por el contrario, los errores cometidos por ALMO en
este primer año inclinan el fiel de la balanza hacia el lado negativo.

Veamos:

1.- Está cerrado al diálogo y no acepta opiniones
ajenas a su dogma político.

2.- Crecieron los índices de violencia e
inseguridad, alentados por una política pacifista inspirada en Ghandi y Martin
Luther King.

3.- Se detuvo el crecimiento económico.

4.- Se aplicaron radicales recortes al gasto público
y prevalece un tremendo subejercicio.

5.- Es un gobierno centralista, pegándole a
autoritario.

6.- Existe una marcada polarización política, un
divisionismo extremo que puede desembocar en conflictos sociales graves.

7.- Se vislumbra una práctica de la eugenesia para
dejar morir a enfermos terminales o graves.

Puede que haya buena voluntad, a final de cuentas;
es posible que exista un plan tras todo este caos.

Yo, Pegaso, y mis dos o tres lectores, tenemos la
esperanza y confiamos en que así sea, de lo contrario, a este país se lo va a
llevar la chingada. Y no precisamente al rancho homónimo que tiene ALMO en
Tabasco.

Déjolos con el refrán estilo Pegaso: “Experimentar
ensoñación carece de valor monetario”. (Soñar no cuesta nada).