Los ‘antorchos’ y su nuevo partido

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Felipe
Martínez Chávez

Cd.
Victoria, Tamaulipas.- En 1999 la entonces secretaria General de Gobierno,
Laura Alicia Garza Galindo, comentaba que poco a poco la organización Antorcha
Campesina se había metido en Tamaulipas con el apoyo del PRI y el gobierno
mismo.

“Son
una plaga”, decía respecto a la presencia de grupos -en ese año- en 13
municipios y anunciaba que el gobierno de Tomás Yarrington detendría su avance.
No pudo. Se fue de candidata a senadora.

Pues
bien, según los gerentes últimos, tienen en Tamaulipas alrededor de 60 mil
votos cautivos en 30 municipios, como se los ofrecieron al “difuntito” político
Baltazar Hinojosa Ochoa, con quien pretendían “pegar su chicle”.

La
mayor embestida para montarse en el poder la dieron en el 2016 cuando
propusieron -exigieron- incluso candidatos a varias presidencias municipales,
entre ellas Aldama, Miquihuana, Jaumave y San Carlos. Se creían con la
suficiente estatura para alcanzar la caja de las galletas y no migajas.

El
PRI, al que dicen pertenecer desde 1988, los tiró “a lucas”.

A
partir del 2000 alcanzaron concesiones con las que nunca habían soñado. Se les
entregaron Colegios de Bachilleres para cuyo financiamiento el recurso les
llegaba directo y “en greña”, para cuestiones administrativas y pago de
maestros, aparte de otra lana para diversos niveles.

Siguen
siendo los dueños de varios Cobat, entre ellos los de Miquihuana y colonia Vamos
Tamaulipas, en ciudad Victoria. El gobierno les paga además sus “albergues” que
son auténticos nidos de grillos.

Hoy
manifiestan que tienen la intención de 
formar un partido político (dejan al tricolor). Se bronquearon con el
jefe de la 4T y sus colaboradores, y van contra ellos.

Primero
lo adularon, ahora lo combaten con ferocidad.

Es
que López Obrador quiere que los beneficios del gobierno lleguen directamente a
la gente y no a través de intermediarios. Pensaban que el tabasqueño sería su
cómplice para mantenerles privilegios.

Los
antorchos son expertos en el plantón callejero. Patentaron el “boteo”
económico, las marchas y protestas de larga duración y resistencia hasta
“cansar” a sus enemigos y conseguir lo que buscan.

Tienen
la capacidad de movilizarse por todo el país cuando se trata de presionar a
determinado Gobernador o presidente municipal (caso concreto de Enrique
Cárdenas del Avellano cuando fue alcalde de Ciudad Victoria 1999-2001).
Utilizan autobuses pagados.

Es
una organización millonaria que fácilmente puede formar un partido político
nacional. Lástima que el tiempo se les agotó. La siguiente oportunidad que les
queda es hasta enero del 2022 con posibilidad de competir en las urnas en 2024
por diputaciones federales, senadurías y la propia Presidencia, si es que
logran el registro.

Están
a tiempo de constituirse en Tamaulipas pero no han manifestado la intención -que
se sepa- como en otras entidades, Puebla, Tlaxcala, Oaxaca, Veracruz y Guerrero
para ir de inmediato a la competencia.

Según
datos de ellos mismos, tienen estructura en 20 estados que, mediante asambleas
de tres mil partidarios, serían suficientes para alumbrar al nuevo partido ¿Lo
harán?. Sus empresas millonarias les garantizan la subsistencia en caso de que
López Obrador les cierre la “llave” de billetes del erario.

En
Tamaulipas con la mano en la cintura pueden hacerlo. Solo necesitan el 0.26 por
ciento del padrón (alrededor de siete mil almas) con asambleas en por lo menos
dos terceras partes de los distritos o municipios ¿lo solicitarán al IETAM?.

Bajo
la batuta del hoy gerente Carlos Martínez Leal, desde comienzos de año
“doblaron” al ayuntamiento victorense para otorgarles 700 becas estudiantiles
de a 400 pesillos mensuales, que quién sabe si serán para alumnos reales.

Han
doblado a los últimos gobernadores y alcaldes. Oscar Almaraz Smer les entregaba
un promedio de 200 mil varos por mes, uno tras otro y en efectivo.

Interesante
que formen un partido propio. Es lo que les falta para acceder al poder
político. Es la ruta que siguió Elba Esther Gordillo cuando caciqueó el gremio
magisterial.

Los
antorchos ya tienen el poder económico en la familia Aquiles Morán y
descendientes. Suena justo que aspiren a un pastel (nacional) completo.

Sabremos
entonces de qué están hechos los “industriales” del plantón y la pancarta, de
si realmente tienen los votos necesarios para sentarse en la presidencia de
Jaumave (con Lázaro Espinoza Zapata)  y
Miquihuana (Dominga Martínez), donde afirman que son los amos y señores del
padrón.

Si
dicen que en México tienen tres millones de seguidores, fácil podrían alcanzar
los 233 mil afiliados que hoy (2019) les exige el árbitro electoral.

Hacemos
votos porque se animen a entrarle para jugar en el 2021 en tierras cuerudas.
Interesante también que lleguen sus diputados locales en momentos y sabiendo
que los morenos están fallando en su eficiencia legislativa ¿no le parece
querido lector?.

Si
cambiamos, los partidos están en la última etapa de refrendo o afiliación de
sus militantes. Tuvieron casi todo el año para buscar clientela y cumplir con
los mínimos que exige el INE.

Acción
Nacional cerrará el 15 de diciembre en ciudad Victoria. En el resto de los
módulos fue el viernes 7. En adelante ya no se aceptarán militantes.

Por
su parte el PRI mantendrá abierta la intención hasta el 31 de diciembre por
aquello que se considera un partido de masas. Para enero sabremos cuanta gente
se le fue y quienes siguen fieles a su origen.

Si
hablamos de asuntos académicos, la licenciatura de Médico Cirujano que imparte
la UAT en Matamoros, logró la acreditación de parte del Consejo Mexicano para
la Acreditación de la Educación Médica, A.C.

El
director del plantel, Pedro Luis Mendoza Múzquiz, dijo que este reconocimiento
es la conclusión de un largo proceso de evaluación y seguimiento de las tareas
sustantivas de la institución, y subrayó que es un importante logro apoyado en
las políticas institucionales del Rector José Andrés Suárez Fernández, en que
participan docentes, estudiantes y personal de los diferentes departamentos de la
carrera.