Quieren todos los boletos de la rifa

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Felipe
Martínez Chávez

Cd.
Victoria, Tamaulipas.- El senador Américo Villarreal Anaya recibió el
reconocimiento como “Tamaulipeco Distinguido del año 2019”.  ¿Y luego?.

Por
supuesto que es merecedor, se ha distinguido en el campo de la medicina, como
funcionario y ahora empieza en el mundo de la política siguiendo los pasos de
su padre, solo que en partido diferente.

El
galardón se lo otorgó la Unidad Tamaulipeca, un grupo de paisanos avecindados
en la Ciudad de México que, la mera verdad, quién sabe qué plan se cargan.
Bueno, más bien parecen estar inmersos en el juego de la política pero
dispuestos a nunca perder.

Ya
le rindieron homenaje a otros dos morenistas: Rodolfo González Valderrama el 9
de marzo del presente, y a Héctor Martín Garza González el 7 de septiembre.

Como
que los líderes, que se firman como A.C., quieren comprar todos los boletos de
la rifa. Sabia decisión pero ¿y los otros partidos?, ¿cómo saben que el bueno
es Morena?, ¿brujos acaso?.

Deben
ser muy listos como para sobrevivir a los vendavales de la gran capital desde
1991, en que integraron su grupo.

Entre
los  iniciales se menciona al médico
Lauro Saavedra García, ex alcalde de El Mante quien un día ingresó a las lides del
gremio del IMSS, donde laboraba, se fue al entonces DF y allá se quedó.

Caso
similar con Elvia Rangel de la Fuente, victorense, diputada federal 1967-1970,
senadora suplente y funcionaria de la SEP. Se quedó a radicar para siempre.

Pero
volvamos a los premios que otorgan.

Cada
mes entregan (cada segundo sábado de mes) un galardón a un paisano, sin que se
sepa la forma de selección y cualidades mínimas que deben reunir.

Esto,
aparte del premio anual que coincide en los últimos de noviembre o primeros de
diciembre de cada año.

Uno
más es el que se denomina “Paquita (Francisca) García Manríquez”, en honor a
otra de las fundadoras.

No
queremos calificar pero, usted querido lector, saque sus conclusiones de datos
sencillos que le vamos a dar.

Antes
que Américo, en el 2018, los “premiados” fueron Pedro Luis Ramírez Perales y su
esposa Beda Leticia Gerardo Hernández, entonces diputados locales y amos y
señores de la Sección 10 del gremio del Seguro Social.

El
dato nos dice que el 16 de octubre del 2015 recibió el reconocimiento y la
medalla “Norberto Treviño Zapata” el entonces director del Colegio de
Bachilleres, Carlos Castro Medina, el yerno único de Don Fidel Velázquez.

Un
año antes, en 2014, el nominado fue Enrique Etienne Pérez del Rio, Rector de la
Universidad Autónoma de Tamaulipas, “por su alto espíritu de servicio público y
contribuir en transmitir a la juventud los valores de la cultura universal a
través del arte, la ciencia y la educación”.

Como
tenía que suceder, en 2011, sexenio egidista, el elegido fue nada menos que
Egidio Torre López, arroz de muchos moles y conocido por algunos como “el
gobernadorcito”.

Más
antes, cuando Diódoro Guerra Rodríguez se aventó al ruedo para querer ser
Gobernador, no escapó a los “visionarios” de la Unidad Tamaulipeca. Le
rindieron homenaje.

Pareciera
que es un grupo dedicado a expedir reconocimientos como volantes.

En
los últimos años han puesto el “Paquita” en manos de paisanos como Rosalba de
la Cruz Requena, mantense, cuando era diputada federal; del periodista Teodoro
Rentería Arróyave, Patricia Osante, Linda Mansur y Balbina Pastor Paz, entre
otras ¿cuál es el sistema de selección?.

Una
tercera “variación” son los títulos de “artista del año” o “músico del año”,
que se realiza a través de la misma organización pero  en la Casa de Cultura Tamaulipas en la CDMX,
fundada por el equipo en 1998.

No
quisiéramos pensar que este multitudinario reparto de pergaminos y medallas es
una forma de vida.

Un
decreto de fecha 17 mayo del 2000, emitido por el Congreso del Estado, autoriza
al poder ejecutivo a donarle a la Unidad Tamaulipeca varios muebles como los
siguientes: Ocho sillas, un sillón ejecutivo, un televisor, una videocasetera,
mesa de juntas, credenza, sala de tres piezas, escritorio y dos libreros.

Los
edificios son otra historia.

El
autor de esta colaboración no lo sabe pero debe haber problema “en el ejido” al
presentarse dos organizaciones. La otra se hace llamar  Auténtica Unidad Tamaulipeca ¿por qué
auténtica?, ¿los otros no lo son?.

Los
primeros otorgan la medalla Treviño Zapata; los “auténticos” la “Marte R.
Gómez”, aparte de pergaminos cada que se les ocurre o se presenta alguien a
solicitarlos ¿qué criterios siguen?, volvemos a preguntar.

En
febrero del 2019 los auténticos homenajearon a Javier Sierra Leyva, director
del grupo Quetzalcóatl; el 2 de marzo a Juan Antonio Wong Durante, director del
folklórico Kauyumarie.

Conocida
como La Pintora del Bernal de Tamaulipas, siguió el camino Teresa Mireya  Reyes, el 6 de abril.

Ya
hasta se internacionalizaron.

El
4 de mayo entregaron reconocimientos en “paquete”: Al alcalde de Nuevo Laredo,
Enrique Rivas Cuéllar; al cronista de allá mismo, Manuel Ceballos Ramírez, y al
Mayor de Laredo, Texas, Peter Sáenz.

Don
Fernando Olivera Rocha, titular de Turismo del Estado acudió por su medalla el
3 de agosto último ¿quiénes siguen?.

Solo
tomamos el dato de Américo Villarreal como referencia de la cascada de
medallas. No significa que no merezca un galardón de esa naturaleza, o que los
que le antecedieron no sean viables. Solo observamos que no se expresa cuál es
la ruta de la selección.

Para
cerrar recordamos a un tipazo de nombre José Jiménez Jordán, alma y corazón de
una fantasmal organización llamada Movimiento Unificador Tamaulipeco, capaz de
otorgar apoyos y firmas para candidatos, títulos nobiliarios, medallas y, en
los velorios, se sentaba a llorar al lado de los dolientes.

Solo
es un recuerdo, no una comparación.