Forasteros pueden ser gobernadores

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Felipe Martínez Chávez

Cd. Victoria, Tamaulipas.- En apariencia los señores aspirantes al Gobierno del Estado, de todos los partidos, reúnen los requisitos para jugar.

Con creces superan el principal que dice que deben “poseer suficiente instrucción”, según el artículo 78, de los pocos sin reformas desde su promulgación en 1921.

El de la pluma apuesta doble contra sencillo que la docena que pueden ser abanderados, terminaron su educación primaria.

Todos tendrán 30 años cumplidos al día de los comicios. (La Constitución Estatal menciona un mínimo, pero no un  máximo para asumir el encargo).

Un requisito más señala que el titular del ejecutivo debe ser nativo (nativa) del Estado “o con residencia efectiva en él, no menor de 5 años inmediatamente anteriores al día de la elección”, lo cual salva a elementos que posiblemente hayan dejado el ombligo en otras regiones.

Nuestra tierra es tan generosa que hasta los forasteros y forasteras pueden presidir el destino de los tamaulipecos.

Si alguien llegó de Nuevo León, Chihuahua, Veracruz o puntos circunvecinos, tiene derecho a la candidatura si acredita vivir aquí por 60 meses consecutivos.

Otro, de menor cuantía por cierto, dice que para ser Gobernador se requiere “ser mexicano de nacimiento”, a lo que cabe preguntar ¿alguien de los suspirantes vino al mundo fuera del país?.

Es de advertir que hay dobles nacionalidades y, desde siempre, son mexicanos los hijos de mexicanos nacidos en cualquier lugar del mundo.

Lo que esta colaboración les recomienda es que, si tienen la credencial de elector en la hoy CDMX, o domicilio en alguna ciudad texana, cambien cuanto antes y los contratos de luz y agua salgan a su respectivo nombre por aquello de cualquier impugnación. Usted sabe que el diablo no duerme.

De plano a Don Alejandro Rojas Díaz Durán, morenista arroz de todos los moles que se “apuntó” de oficioso para llegar al Palacio del 15 y 16, hay que decirle que no se “caliente” más, que no reúne el requisito ni para una regiduría.

Por lo pronto así la dejamos. Hasta ahora, en la última centuria, no hemos tenido un Gobernador que haya nacido en alguna entidad hermana. Todos cuerudidos, unos más jóvenes y otros más viejos, pero paisanos completos.

Sobre la edad, un dato nos dice que a Don Praxedis Balboa Gojon se le andaba yendo el tren para dirigir los destinos de Tamaulipas. Se montó en el cuaco a los 73 años y se retiró a los 79. El más viejo de todos los tiempos.

Adultos mayores también Manuel A. Ravizé y Emilio Martínez Manautou, en su tiempo de entronización.

De los jóvenes, dice la historia que Don Venustiano Carranza nombró a  Raúl Gárate Legleu como Gobernador Interino el 19 de mayo de 1914 cuando el chamaco andaba en los 18 años. Regresó entre 1915-1916, hasta que en 1947 terminó un ciclo de tres años  del depuesto Hugo Pedro González Lugo.

El nivel académico es lo de menos. El “dedazo” no sabe si hay capacidad para resolver problemas. Solo interesa la amistad y el compadrazgo.

Ingenieros civiles Egidio Torre Cantú, Eugenio Hernández Flores y Américo Villarreal Guerra; economistas Manuel Cavazos Lerma y Tomás Yarrington, médico Emilio Martínez Manautou y abogados Praxedis Balboa y Horacio Terán.

Dejemos el terreno de las especulaciones, que falta mucho tiempo para que arranque el proceso electoral para Gobernador. Como dijo el Filósofo de Güemes, antes del 22 está el 21, cuya preparación de los comicios debe comenzar el primer domingo de septiembre del presente año.

En otros asuntos, interesante la conferencia que impartió la doctora Flavia Freidenberg en el auditorio de Leyes UAT ciudad Victoria, con el tema “El Poder del Voto,  cambio electoral y sistemas de partidos  en México”. Ella es investigadora en ciencia política y experta en asuntos electorales.

Presentó reflexiones sobre las dimensiones del funcionamiento de las democracias, como es el análisis sobre cuanto cambian los electores y los ciudadanos sobre sus preferencias electorales.

Nunca utilizó el término “fraude” porque dijo que su trabajo se basa en la ciencia y hechos reales. En una ocasión mencionó lo de “chapulines” porque dijo “se lo aprendí a ustedes (los mexicanos)”.

Está en lo cierto.

La ciencia no puede especular por ejemplo, que en el 2018 el Gobernador de Nuevo León, Jaime “Don Bronco” Rodríguez Calderón utilizó a la mitad de miembros de su gabinete, apoyados por más de un millar de burócratas, para levantar en horario laboral las firmas que necesitaba para ser candidato independiente a la Presidencia de la República.

El TRIFE determinó que de los 971 empleados del Gobierno, “auxiliares” registrados por Calderón para alcanzar los apoyos, 595 hicieron la chamba en horario de oficina.

Hoy El Bronco está a puntos de ser inhabilitado por delito electoral, luego que el caso le fue turnado al Congreso del Estado para tomar una decisión.

Claro, eso  no es ciencia, son delitos de cuatreros electorales y la pena es cárcel (no llegan a que les corte la mano, como propuso Rodríguez para los rateros).

Comentado también el fin de semana, el exhorto del Presidente AMLO a los inconformes con su gobierno a que aprovechen la oportunidad de revocación de mandato en 2022, para sacarlo de Palacio Nacional.

Lo más que puede pasar es que el respetable (ciudadano) le tome la palabra y acuda a las mesas receptoras de opinión.

Falta tiempo pero, de aquí a entonces, podrían estar organizados sus enemigos, los empresarios “conservadores” y los gobernadores contrincantes, que suman PRI, PAN y PRD, para “enaceitar” los acarreos y darle puntilla.

Organizar la consulta  no será un asunto fácil: Debe pedirlo el propio Presidente, la Cámara de Diputados, un porcentaje de cualquiera de las dos cámaras o las firmas del tres por ciento de los  mexicanos residentes en por lo menos 17 entidades.

Para que sea vinculante, se necesita que vote mínimo el 40 por ciento del padrón de mexicanos. Difícil pero no imposible.

Que  no siga invitando porque le tomamos la palabra.