Morenistas en celo

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Max Ávila

Cd. Victoria, Tamaulipas.- Para ubicar a
los últimos tres ex presidentes de México habrá que recurrir al escándalo que
por mediático no deja de ser grotesco.

En el caso de Enrique Peña Nieto, buscar
en las revistas del corazón que llevará a conocer el estado sentimental de
quien ha hecho de la frivolidad, una práctica acorde a  su mediocridad de estadista.

Desde luego no extraña que Tania Ruiz,
su compañera en turno, atraiga reflectores y fama, a la sombra de quien alguna
vez fue amo y señor de las instituciones republicanas al cual mantiene sometido
al atractivo que por supuesto no será solo visual, sino de hartazgo físico,
digo yo. (Y que san Juditas me perdone).

Una dama respetable en todos los
sentidos, que no escapa a la tentación de ser importante a costa de una figura
pública que como sus antecesores, dejó fuerte olor a azufre a su paso por Los
Pinos. Inmueble exorcizado o bendecido mejor dicho, por la cotidiana excursión
e incursión de sus auténticos dueños, sean los mexicas que disfrutan a cabal
relax de sus jardines, exposiciones y espectáculos varios, en el espacio que
desde los días de don Lázaro, fue área privadísima del poder al que, con raras
excepciones, lo menos que importó fue cumplir con la tarea demandada por el
voto popular.

Para colmo, a su llegada, la 4T encontró
que los Peña-Rivera cargaron hasta con el perico mediante el acostumbrado
operativo de cobrarse a lo chino el presunto sacrificio a favor de la patria.

O como decían los viejos políticos, “hay
que llevarnos todo porque dicen que los que vienen son bien ladrones”…cuestión
de enfoque.

Mientras tanto,  no es ocurrencia de los nuevos tiempos, la
evidencia histórica de que el neoliberalismo fue utilizado contra las mayorías,
ahora sorprendidas por la Cuarta Transformación, cuyo objetivo fundamental es
precisamente, retribuir la justicia negada por los negociantes de la política y
sus aliados. Nota.- en lugar de “aliados” quise escribir “compinches”, pero la
verdad suena muy ídem.

El asunto es que EPN permanece envuelto
en los pecados de la carne, aturdido e ignorante de que un día de estos la ley
puede exigirle cuentas de los enormes recursos de que dispuso, sin más
impedimento que su conciencia de la que al parecer carece, considerando que es
noticia pública de que se dejó caer con singular alegría sobre el público
patrimonio en forma directa, o por medio de sus cuates incrustados en el
gabinete.

Ahora el supremo gobierno anda sobre los
huesos de algunos “juídos” o refugiados en el paraíso de la clandestinidad.

Al parecer esto último no aplicará en el
caso de César Duarte Jáquez, el ex gobernador de Chihuahua del PRI, a quien
acusan de peculado, mismo que está en un tris de ser extraditado de EUA, según
aseguró AMLO durante su última reunión en Ciudad Juárez, ante el regocijo de
Javier Corral Jurado, el panista mandamás de aquel estado.

De manera que el juicio sumario contra
lo más destacado del neoliberalismo mexica, parece no inquietar a Peña Nieto,
quien alentado por el cariño de su amada disfruta de profundo sueño alejado por
ahora, del largo brazo de la justicia. “Que no ha de ser por mucho tiempo”,
dicen los que confían que al final de cuentas AMLO habrá de dar el cerrojazo al
combate a la corrupción, colocando tras las rejas a lo más distinguidito de
aquellos encaprichados en desmantelar al país….poquito les faltó, de no haber
sido por la pacífica rebelión que produjo los benditos 30 millones de votos a
favor del actual gobierno.

Para localizar a los ex presidentes hay
que recurrir al escándalo, digo.

Míster Fox no sabe a qué santo rezar
para solventar la penosa sospecha de lavado de dinero que recae sobre su
adorada Marta. Y todo por su relación espiritual con Marcial Maciel quien hizo
de Los legionarios de Cristo su propio patíbulo.

La historia entre la Secretaría de
Hacienda, la Fiscalía general de la nación y Marta Sahagún apenas inicia,
aunque los capítulos que siguen ya se escriben.

Al igual que sucede con Felipe Calderón
y sus fallidos intentos de desligarse de Genaro García Luna, su ex secretario
de Seguridad, el de más confianza, según consta en evidencias balconeadas por
diversos medios de comunicación.

                                  TAMAULIPAS EN
CAMPAÑA

En efecto, algunos integrantes o
simpatizantes de MORENA traen prisa por anticipar su futuro “moviendo las
aguas” a su favor o enturbiándolas “pa’ acabar con el adversario”.

No son secretos los desfiguros que
Héctor Martín Garza González, atinadamente apodado “El guasón”, desde hace
tiempo realiza por el estado.

Tampoco la fallida y decepcionante
“super” delegación del gobierno federal personificada por José Ramón Gómez
Leal. Llegado al cargo, imagino, por meras circunstancias electorales que
lograron enternecer el alma de AMLO.

Una sombra en Tamaulipas ha sido el
llamado JR. Y decir que ha hecho el ridículo, tal vez sea poco. Y no solo por
su desconocimiento de la administración pública cuando hasta el más modesto
alcalde le hace fuchi enviándolo por un tubo.

Aun así, la intención es lograr la
gubernatura estatal.

Por su parte Rodolfo González Valderrama
pareciera labrar su propio destino procurando la candidatura al ejecutivo. Como
si la desesperación alcanzara categoría de obsesión, así se le observa.

Este titular de RTC ha realizado
reuniones más o menos discretas, pero no menos efectivas, con empresarios,
comunicadores, familias y grupos influyentes, en las ciudades más importantes
del estado.

Dicho funcionario está en plena campaña
y presume amistad con AMLO, como si fuera el pasaporte hacia la inmortalidad.

Habrá que ver si utiliza recursos
públicos a favor de su imagen. De hacerlo, aplica la sentencia de AMLO del cese
inmediato, “trátese de quien se trate”.

En estos casos y otros más, (el de
Américo Villarreal Anaya por ejemplo), el escribidor insiste en la seguridad de
que el presidente de México desconoce el palpitar del pueblo tamaulipeco. Que
le “ha ganao” el corazón, “y dejao” de lado la razón, dirá algún gitano.

Con otra…Tamaulipas está convertido en
escenario de guerra entre Ricardo Monreal, Porfirio Muñoz Ledo y la Polevnsky.
Cada cual con su propio precandidato.

Y ni modo que sea invento.

SUCEDE QUE

Usted preguntará: “¿y a Felipe Garza
Narváez, en qué categoría lo acomodamos?”.

Eso es lo que vamos a ver. Por lo pronto
hace lo que mejor sabe…No olvidéis que de los mencionados es el único que
cuenta con auténtica carrera política, aunque no sabemos hasta dónde su
cercanía con AMLO.

Y hasta la próxima.