Capas

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Por Pegaso
Reynosa, Tamaulipas.- Yo no sé por qué muchos superhéroes llevan capas.
Si lo vemos bien, es algo estorboso y poco aerodinámico en el vuelo. Además, si se argumenta que es para cubrirse del frío, no sé de ninguno de ellos que sea tan débil que no pueda soportar temperaturas gélidas sin hacer gestos o titiritar.
¡Ya me imagino a Supermán con los ojos llorosos y el moco saliéndose de sus fosas nasales!
La capa en el superhéroe es más un simbolismo mágico que un objeto útil.
Ya lo dijo Edna Moda, la modista de Los Increíbles: La capa es estorbosa y en algunas ocasiones ha causado la muerte de algún superhéroe, cuando la turbina de un avión la absorbe.
Entonces, no veo yo la razón por la que los campeones de la justicia usen capa.
Cuando salió el primer número de Supermán, por ejemplo, a la gente le pareció cool que llevara aquel pedazo de tela en la espalda con la letra “S” estampada.
De ahí siguieron otros superhéroes, como Batman, Kalimán, Super Ratón, Fantomas, El Zorro y muchos más que no se separaban ni un centímetro de su capa.
La capa del Dr. Strange, por ejemplo, no sólo es un trozo de tejido textil, sino que tiene poderes por sí misma, como una mascota que se le cuelga al cuello.
Batman tiene capa, pero Robin no. Eso significa que el Caballero de la Noche está cubierto -de manera simbólica-, por un halo protector que le impide sufrir daños graves o incluso, la muerte.
Eso es lo que representa la capa.
Alguien dirá por ahí que el Hombre Araña no la tiene, o Hulk o la Mujer Maravilla, Ironman o el Chapulín Colorado. Pero todos, o casi todos ellos tienen en sí un elemento simbólico equiparable a la capa: Spidy cuenta con su telaraña, Hulk con su gran fuerza, Wonder Woman con el lazo mágico, Ironman, con su armadura y el Chapulín Colorado con su Chipote Chillón.
El Santo, por ejemplo, usaba una blanca capa, junto con su inconfundible capucha. Pero cuando luchaba en el ring, generalmente se la quitaba, porque corría el peligro de que el luchador contrario la envolviera en su cuello y lo estrangulara.
Cuando en Los Increíbles el villano llamado Síndrome tiene casi dominado a Mr. Increíble y a su familia, una enorme turbina jala la capa del maloso y lo absorbe, haciéndolo picadillo. Es ahí cuando los héroes recuerdan la frase de Edna Moda de que las capas son peligrosas.
Y más atrás, en el tiempo, Hércules se hizo un casco y una capa con la piel del León de Nemea. Eso le confirió una nueva aura de invencibilidad frente a sus compatriotas griegos.
Ahora bien, sabemos que la capa no es instrumento para volar. Kalimán no volaba, pero portaba majestuosamente una alba capa con un turbante que traía una esmeralda enfrente con la letra K pulida en rubíes.
Batman, por el contrario, sí le daba buen uso, puesto que cuando algún enemigo le disparaba, rápidamente se tapaba con el lienzo, que era a prueba de balas.
A nivel simbólico, todos traemos una capa que nos cubre y disimula nuestras debilidades.
Aunque todos quisiéramos conseguir la capa de Harry Potter para ser invisibles de vez en cuando, la realidad es que a veces necesitamos de un manto protector que nos ayude a sentirnos invulnerables ante los continuos peligros a que nos enfrentamos diariamente.
Y más en Reynosa.
Va el refrán estilo Pegaso: “Sufro de hipotermia”.
“¡Cúbrete con la frazada del hermano carnal de tu padre!”.
“Tengo frío”.
“¡Cobíjate con la capa de tu tío!”.