El silencio de Maki/Apanicado

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Azahel Jaramillo H.

Cd. Victoria, Tamaulipas.- Uno. Pues ahí tienen que hace cuatro días fue apresado el ingeniero Juan García Guerrero, empresario constructor y connotado panista.

La Fiscalía de Justicia de Tamaulipas lo acusa de “uso indebido de funciones y quebranto económico” por 20 millones de pesos en la COMAPA de Reynosa.

Solo se sabe que fue detenido en Monterrey, pero no se saben detalles ni en qué Penal está. Y eso no me sorprende por la sencilla razón de que así opera la Fiscalía de Tamaulipas. Hace las cosas y no da información. Así sucedió hace cosa de tres meses con la detención de una vendedora de empanadas quien fue llevada primero a los separos de la Fiscalía y luego al Penal. Y en la Fiscalía no daban informes del hecho. Así opera. Por eso no es de sorprender, que nada informe. La vendedora acabó por ser hallada inocente. La acusaban de explotación de niños.

Se sabe que el principal delito del ingeniero Juan García Guerrero es que a pesar de ser “Encargado de Despacho de COMAPA” se tomó atribuciones de Gerente y dispuso el gasto de 20 millones de pesos.

García Guerrero trabajó por unos cuantos meses en Reynosa por invitación expresa de la presidenta del Consejo de Administración de COMAPA, doctora Maki Ortiz Domínguez, quien también es la alcaldesa de Reynosa. Acabó el ingeniero por renunciar o ser destituido que porque no  tenía derecho a ese trabajo. Lo cual no me sorprende porque sencillamente así operan las cosas en la política.

Han pasado ya cuatro días de la detención y la alcaldesa panista de Reynosa, Maki Ortiz Domínguez que siempre es muy entrona y hasta se ha quejado de ser víctima del legislador Fernández Noroña, sigue callada. Verdaderamente nos sorprende porque nada ha dicho del caso de su subordinado.

Y ese silencio de Maki Ortiz hace mucho ruido. Los estudiosos de la Comunicación saben de las personas cuando esperamos una llamada telefónica. El teléfono que no suena produce muchísimo ruido. Es lo que está haciendo la alcaldesa con su silencio. Mucho ruido.

Juan García Guerrero ha sido candidato panista a la alcaldía de Victoria. Es padre de la ex senadora Andrea García, que en su momento, hace tres años, fue la senadora más joven de México. García Guerrero apoyó fuerte la campaña de Xico González para alcalde de Ciudad Victoria. La última vez que la alcaldesa Maki Ortiz hizo una declaración pública fue hace dos días y habló del tema de moda: el coronavirus.    

Dos.- Hoy a eso de las 12:30 subí a mi carro y me percaté de algo insólito en un  mediodía de un martes cualquiera. Había una escasísima circulación de autos y camionetas. Es más: estaban las avenidas y calles tan solas que en la “bajada” de la UAT, hasta me animé a “volarme” la luz roja del semáforo. Y no me sentí mal por desobedecer el Reglamento de Tránsito. Me apaniqué por estar solo, por estar en medio de las calles y a plena luz de mediodía. Tuve miedo que se apareciera un zombi coronavirus.

Avance a la Calzada Luis Caballero o Calzada Tamatán.  Ya ven que aquí todo tiene dos o tres nombres. Y atisbé un microbús de no sé qué ruta, sin un solo pasajero. Apenas iba arriba un zombie-microbusero. Lo que nunca, un micro vacío.

Avance y me topé con otros dos micros e igual. Arriba del micro nomás vi un zombie-microbusero. ¿A dónde estaban los victorenses? Vaya usted a  saber.

Al pasar frente al Penal del Estado me percaté que me seguía una patrulla de tránsito. Y vi clarito cuando el oficial enfocó su vista en mi camisa, como checando si llevaba puesto yo el cinturón de seguridad. Y en caso de traerlo, pues él “hacer su día”, pues hasta donde sé los tránsitos diariamente tienen que levantar no sé qué tantas multas si no los bajan de la patrulla y los castigan poniéndolos a cuidar un crucero. Y en un crucero pues para la papa no sale.

El COVID 19 hace de las suyas y deja por unos minutos desierta la ciudad.    

Lo cierto es que debemos de llevárnosla con calma. Estas acciones contra el COVID apenas empiezan. No tarda en crecer la yerba en las avenidas, calles y bulevares de la ciudad. Como en esas películas viejas del fin de mundo. ¿Qué no?

Lo cierto es que al menos en mi entorno, algunos me dicen que “unos van a morir por el Coronavirus y otros se van a morir de hambre”. Y también hay quien dice esto no es para tanto, que hay mucha exageración. ¿Usted qué opina? NOS VEMOS.

azahel_jaramillo@hotmail.com