Los ricos se cuidan solos

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Max Ávila

Cd. Victoria, Tamaulipas.- Los empresarios están más enojados que nunca. Quisieran, que al igual que durante los gobiernos neoliberales, recibieran amplios recursos públicos para sortear sin dificultad la crisis provocada por el coronavirus y además, sacar la ganancia correspondiente.

Como lo hicieron siempre, pero no ahora.

Los presidentes surgidos del PRI y el PAN los dejaron mal acostumbrados.

Con nostalgia deben recordar lo sucedido respecto del Fobaproa, cuando Ernesto Zedillo convirtió en deuda pública la privada de los banqueros.

Deuda que en principio fue de 552 mil 300 millones de pesos, cantidad que con intereses ahora mismo, asciende ¡a 2 millones de millones!, que no han de saldarse hasta el 2070, si bien nos va.

Están disgustados los capitalistas reaccionarios, digo. Rechazan que el régimen de la Cuarta Transformación apoye a los pequeños y medianos emprendedores, otorgando créditos blandos y suficientes facilidades para que enfrenten y salgan airosos de la difícil situación que vivimos.

Ha de saber que 500 mil de tales créditos están en curso y que en razón de los problemas derivados del coronavirus, habrá un millón más, con una inversión extra de 25 mil millones de pesos.

Los conservadores tampoco aceptan el respaldo económico y de salud gratuita y obligatoria a los sectores marginados ubicados como los más vulnerables, incluidos los adultos mayores, discapacitados, etc.

Para fortuna esto último pronto quedará inscrito en la Carta Magna, tras ser aprobado por el congreso federal. Ya sabéis que solo falta el respaldo de la mitad más uno, de los congresos locales, donde seguramente no se contará al legislativo tamaulipeco alejado de las causas fundamentales de la población desde hace tiempo.

Su falta de sensibilidad y sentido social, los patrones la convierten en exigencia.

El más agresivo por parte de la Coparmex es su presidente, Gustavo Adolfo de Hoyos Walther, un abogado nacido en Monterrey pero que ha hecho carrera política en Baja California donde pretende la gubernatura.

Intenciones lícitas desde luego, aunque su método propagandístico lo basa en permanentes ataques a AMLO, aunque a veces de manera tan exagerada que lo llevan al ridículo.

Por ello no extrañó que en “la mañanera” del viernes anterior, AMLO pidiera al dirigente empresarial no manipulara grupos reclamantes durante su estancia en BC, que no hiciera “politiquería” con objetivos partidistas, “porque la Coparmex ya parece un sector del PAN”.

Gustavo de Hoyos por supuesto es panista y al parecer fundamentalista, sea de la derecha más fanatizada, de esa que no entiende razones.

Los neo porfiristas argumentan que en otros países, las autoridades han puesto a disposición de los empresarios soberbias cantidades, a efecto de salvar la economía globalizada y demandan lo mismo en México.

No entienden que el régimen actual tiene como lema “Por el bien de todos, primero los pobres”, que nada tiene que ver con los privilegios del pasado.

En este sentido más que pretender beneficios en la tragedia, AMLO solicita su solidaridad por la vía más simple, es decir, cubriendo los impuestos en tiempo y forma, y evitar el despido de sus empleados sin el cumplimento de las garantías laborales.

Que se olviden de condonaciones o devoluciones ilegales ordenadas por los presidentes del pasado, también de la exención del pago de energía eléctrica y de otros servicios públicos que religiosamente cubre el pueblo común.

Algunos empresarios como Carlos Slim, han respondido positivamente, aunque muchos otros prefieren mantener rabiosos ataques al gobierno bajo cualquier pretexto.

Aquí debemos mencionar a medios de comunicación y “analistas” a modo que no se resignan a perder los generosos contratos publicitarios otorgados por ex funcionarios agradecidos.

AMLO dice y dice bien: “los ricos se cuidan solos, no necesitan de nadie, por eso hay que apoyar a los pobres que son unos héroes, porque se ganan la vida como pueden”.

Y como parte de su estrategia de agresión permanente, tampoco extraña que el PAN, a través de su líder Marko Cortés (en el apellido lleva la fama), rechace el informe final sobre el accidente ocurrido en diciembre del 2018, donde fallecieran la gobernadora de Puebla, Erika Alonso y su esposo Rafael Moreno, aun cuando las investigaciones correspondientes fueron realizadas mediante la técnica más sofisticada, con el auxilio incluso, de profesionistas provenientes de la empresa constructora de la nave utilizada por los fallecidos.

En este caso, como en muchos otros, el PAN desvirtúa la información oficial, suponiendo que contiene irregularidades, cuestión que viene repitiendo desde hace un año tres meses.

Ni cómo negar que el panismo mantiene una cerrazón propia de su obsesión por el poder y los privilegios arrebatados por el voto mayoritario.

Y ni modo que sea invento.

                                         CUENTA REGRESIVA

Mientras tanto, los mexicas cada día estamos más convencidos de que nos acercamos a tiempos inconcebibles para  las generaciones presentes. Nos tocó y hay que asumir un escenario donde se presume tragedia y crisis.

Dramático el llamado del subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell Ramírez, respecto de que nos encontramos ante la última oportunidad de evitar que la pandemia no resulte tan dañina como en otros países.

Habrá muertes en número extremo y el caos sanitario no tendrá precedente, si no se atienden las recomendaciones oficiales.

El funcionario precisa que hasta ahora no se ha cumplido con la regla elemental de la sana distancia y mucho menos con la permanencia en casa.

De seguir así, podrían implementarse medidas de obligado acatamiento, utilizando incluso la fuerza pública.

Los hospitales estarían saturados y no habría forma de atender a las víctimas.

Durante su exhorto del sábado anterior, López-Gatell, insistió en que todos debemos cumplir nuestro deber y no esperar que el gobierno haga toda la tarea.

“Si no lo hacemos todos ahora, después será demasiado tarde”.

El panorama no es halagador y México podría convertirse en el centro de infección internacional del virus, en un lapso no mayor de un mes.

Una desgracia más, es que el sistema sanitario no se recuperó a tiempo del desastre dejado por los anteriores gobiernos. Estaba en vías de solución, cuando sorprendió el coronavirus.

Por ello el dramático llamado del supremo gobierno a que todos pongamos nuestra parte. De no hacerlo, esto podría convertirse en un caos de proporciones políticas, sociales y económicas no imaginadas.

Estamos en cuenta regresiva, las estadísticas así lo demuestran.

SUCEDE QUE

Algunas publicaciones “del corazón”, aseguran que la relación entre Tania Ruiz Eichelmann y Enrique Peña Nieto está deteriorada, o mejor dicho, no existe más.

Ya no se les ve juntos, y la mujer no lo menciona para nada, como si no hubiera pasado por su vida.

Sea que tan sorpresivo como inició, así el amor terminó…esto sí que ha de preocupar al ex presidente, por el qué dirán, no por otra cosa. Hasta ha de creer.

Y uno acá mortificado por el coronavirus.

Por otra parte, está bien eso de que la policía “invite” a la ciudadanía a permanecer en sus hogares, pero lo que enoja es el despliegue exagerado de elementos que en patrullas, tanques, motos, etc, y bocinas y sirenas a todo volumen, asustan más a la raza.

Igualito que si estuviéramos en guerra…más sentido común que la gente “trae la mecha muy cortita”.

Hasta la próxima.