Espanta más ‘ley seca’ que coronavirus

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Felipe
Martínez Chávez

Cd.
Victoria, Tamaulipas.- Alrededor de las seis de la tarde lo desmintió el gobernador
por redes. Lo que sí es que quedó demostrado que espanta más la llamada “ley
seca” que el propio coronavirus.

Fue
solo un rumor y provocó más compras de pánico que los víveres e insumos
ordinarios en el hogar, para resistir una cuarentena de por lo menos un mes
¿qué sucede?

Si
le damos esta interpretación, puede faltar comida en la mesa de los
tamaulipecos pero no cerveza y otro tipo de contenidos alcohólicos.

En
base al decreto administrativo expedido por Cabeza de Vaca para evitar la
expansión del Covid, la secretaría de Salud recomendó el cierre de bares,
cantinas, centros nocturnos y otros, no porque vendan alcohol sino para evitar
aglomeraciones.

El
criterio es que, si no laboran las distribuidoras de cerveza, porque no son una
“actividad esencial” en la vida de los mexicanos, no habrá bebida en depósitos
y tiendas de autoservicio.

Que
no panda el cúnico. Tanto como una prohibición, no. Aparte la “cheve” y vinos
cuestan aquí más caros que en el resto de México; un porcentaje es impuesto
especial estatal que el gobierno local debe proteger.

Tamaulipas
no la tiene desde la administración del Gobernador Emilio Martínez Manautou,
los domingos, en la ocurrencia que disminuiría el alcoholismo y ausencia de
trabajadores los lunes.

Fue
contraproducente. Se siguió vendiendo en la clandestinidad o con “moche” con
las responsables de hacer cumplir la orden.

No
suena lógico prohibir cuando estamos a un paso de los Estados Unidos, donde,
los precios,  son más accesibles. La
importación legal es otra posibilidad.

En
aquella nación se dio la prohibición entre el 16 de enero de 1920 y 1933, lo
que generó que proliferara la clandestinidad y el tráfico desde tierras
mexicanas. No fue una buena experiencia porque creció el crimen organizado.

Desde
el miércoles aquí cerquita, en Nuevo León, el gobierno se aprestó a desmentir
la versión de que evitaría la venta. El solo rumor generó “ventas de pánico”.

En
fin, en el sureste algunos estados y municipios en particular mantienen veda en
ciertos horarios.  Lo hacen más que nada
para evitar que los trabajadores falten a sus labores por borrachera.

Una
cosa es prohibir y otra suspender actividades por seguridad de los trabajadores
ante el Conavid-19 y, más que nada, por falta de ventas.

Aparte,
como ya estaba previsto, el INE “atrajo” y pospuso las elecciones locales de
Hidalgo y Coahuila programadas para el 7 de junio del presente. No se
suspenden, se aplazan con motivo de la pandemia.

Veremos
en cuánto tiempo se da el “nuevo aviso”.

Por
cierto, este 3 de abril dejarán la chambita cuatro consejeros del Instituto,
dos de ellos con doce años seguidos en la nómina, Benito Nacif y Marco Antonio
Baños, quienes llegaron desde 2008 y quedaron ratificados en 2014.

No
harán mucha falta porque el pleno son once y, si se van cuatro, hay mayoría
para sesionar con validez en sus acuerdos.

En
el juego de la sucesión están dos tamaulipecos: María de los Ángeles Quintero
Rentería y Mauricio Collado Martínez, aunque con pocas posibilidades por
aquello de la falta de “peso específico” para andar en vuelos nacionales.

Ahora
que está paralizado hasta el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la
Federación, se quedaron “atorados” dos asuntos relacionados con Tamaulipas. Se
refieren a juicios de empleados del INE.

Del
noveno distrito, Reynosa, Antonia Tinajero Hernández solicita la reinstalación
al cargo como operadora de equipo tecnológico, así como el pago de diversas
prestaciones al haber sido despedida.

Roberto
Vegas Hernández reclama antigüedad desde el 15 de julio de 1991 en el entonces
IFE, así como el pago de cuotas patronales al ISSSTE.

Son
asuntos que no saldrán mientras siga la contingencia nacional.

Igual
de vacaciones los del Tribunal Electoral de Tamaulipas. Están en año sabático.

Este
jueves el victorense Tofic Salum Fares causó baja como Subdelegado Médico del
ISSSTE, donde se había perpetuado por largos años. Lo sustituye Ernesto Lavín
Hernández.

“Que
le vaya bien”, dijo el jerarca del magisterio Rigoberto Guevara Vázquez al
enterarse de la renuncia. La  “puntilla”
para el ahora ex vino precisamente de la Sección 30 del SNTE, que sigue
teniendo fuerza política.

La
buena: Que Janet Barrón Perales, alcaldesa de Villa de Casas, es la primer edil
que responde a los reclamos ciudadanos al condonar por dos meses las cuentas de
Comapa con los usuarios de la cabecera y ejido La Lajilla, para resarcir
efectos del coronavirus.

La
mala: Que ahí pasa lo mismo que en Victoria, no sale agua de las llaves.

Sesión
ordinaria del Congreso del Estado, en que se recibieron nueve iniciativas de
los diputados, aparte de las enviadas por el Gobernador.

De
forma inmediata y sin ir a comisiones, se aprobó por el pleno un exhorto
enviado al Instituto Nacional de Migración (vía Gobernación) para que de
urgencia elabore un registro de los paisanos que llegan desde los Estados
Unidos con posibilidades de estar contaminados del virus.