Prohibido llorar a los muertos

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Por
Felipe Martínez Chávez

Cd.
Victoria, Tamaulipas.- Buena parte de la población, afortunadamente la
minoritaria, no ha seguido las instrucciones del sector salud para evitar
posibles contagios de coronavirus.

La
gente sigue en las calles sin medir el peligro, sin tomar precauciones.

 Familias completas siguen entrando a las
autotiendas, niños y adolescentes con sus padres en los parques, las “colas” en
los bancos sin la sana distancia, los tianguis funcionando todos los días y el
transporte público operando sin medidas de higiene.

Pareciera
que, para creer, esos que desoyen quieren ver los primeros muertos en sus
casas, en familia, vivir una experiencia para dar la razón a la autoridad. No
aprenden en cabeza ajena.

Afortunadamente
los gobiernos federal y estatal han tomado el asunto con determinación. La
siguiente instrucción deberá ser el encarcelamiento administrativo y multa. Es
a lo que están orillando por no permanecer en sus casas como dice el protocolo.

Los
medios de comunicación ya se cansan de generar orientación. Hay personas que no
dimensionan el problema. Una pandemia no perdona ni a ricos ni a pobres
(equivocación del Gobernador morenista de Puebla).

Registrados
ya los primeros decesos por el Covid-19, Tamaulipas se prepara para lo peor.
Ojalá y esos escépticos caigan en la idea que es cierto, que deben resguardarse
y no salir a las calles sin necesidad. Cuando les lleguen sus muertos ya no
tendrán oportunidad ni de llorarlos.

Acorde
con las medidas sanitarias nacionales e internacionales, el fin de semana la
titular de Salud, Gloria Molina Gamboa, publicó en el Periódico Oficial el
protocolo para sepultar a nuestros difuntos. Por más emociones y sentimientos
que genere el dato, es una realidad que la autoridad no puede evadir.

El
acuerdo de lineamientos para el manejo, transporte y disposición de cadáveres
de personas fallecidas por el virus Sars-Cov2 (Covid-17) es muy claro: Está
prohibido velar a los muertos.

Es
más, ni siquiera pueden ser sepultados (panteones). Deben ser incinerados de
inmediato. Ni misas ni ceremonias luctuosas. Todo en la soledad en un féretro
sellado, “sin contacto con el cadáver ni su visualización”.

Hagamos
votos porque nuestro pueblo entienda. Ya es tiempo. Violar las disposiciones
puede generar arrestos preventivos.

Son
los funerales en época del coronavirus. El mal nos está quitando el último
consuelo que nos quedaba frente a la pérdida de un ser querido: Llorar frente
al cadáver y sepultarlo con honras.

Ya
no podemos ver a nuestros enfermos en el hospital, despedirnos de ellos,
recibir su bendición, ver sus restos, derramar lágrimas y demostrar nuestro
dolor. Ni una flor podremos arrojar en su tumba en el último adiós.

Estamos
a tiempo de evitar los peores escenarios. Veámonos en el espejo de regiones de
Ecuador e Italia, donde los cadáveres quedan varios días abandonados en las
calles y casas porque nadie se ocupa ni de sepultarlos ni cremarlos.

Por
cierto, de los que siguen adelante con sus actividades pese al riesgo que ello
implica, es el representante de AMLO en Tamaulipas, José Ramón Gómez Leal, a
quien la semana anterior le fue cerrado el local en que realizaba la entrega de
apoyos económicos para adultos mayores, en el ejido Alfredo V. Bonfil,
municipio de San Fernando.

También
le cerraron las puertas de las escuelas de Xicoténcatl y Ocampo donde
repartiría la “beca” en efectivo para los adultos de 68 y más.

Al
respecto, el presidente estatal del PAN, “Cachorro” Cantú Galván, le mandó un
suave pero enérgico llamado: “Te digo a ti delegado federal que, si realmente
quieres entregar esos apoyos a los adultos mayores, lo hagas llevándoselos a
sus casas. No los expongas ante un virus que es letal para ellos”.

Le
pide a José Ramón, “que también eres tamaulipeco”, y al Presidente López
Obrador  que recapaciten, que hagan
conciencia con voluntad y madurez.

Tiene
toda la razón ¿qué les cuesta entregar a domicilio? Para aquellos que no tienen
su tarjeta bancaria. Los cuerpos policiacos se encargarían de  la vigilancia.

Mientras
esto pasa en la contención del virus, en el sector oficial los procesos siguen
su marcha. En el mismo Periódico se publicó la estructura que tendrá la
Coordinación Estatal de Atención al Bienestar Emocional de Tamaulipas, una
nueva instancia autorizada por el Congreso del Estado en diciembre último.

Dentro
de la esfera de la secretaría de Bienestar Social, tendrá 35 mandos, desde el
coordinador general a jefes de departamento, pasando por las coordinaciones de
formación y capacitación, vinculación territorial, jurídica y administrativa.

Según
el decreto de su creación, los fines de la CEABET son los de  “crear el marco programático para la
construcción de una red de cercanía y afinidad con la comunidad, mediante la
cual se contribuya a generar capacidades sociales para el cuidado, la
prevención social de la salud mental y de las violencias”.

Por
cierto, no ha trascendido quien se está haciendo cargo de la titularidad de la
nueva institución.

Este
domingo estrenamos horario, es el de Verano ¿qué tanto nos beneficia?. En lo
personal no lo sentimos. Las autoridades dicen que ahorramos millones.