Reacción, un toque de locura

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Max Ávila
Cd. Victoria, Tamaulipas.- La inminente visita de AMLO a Washington, es decir, a la sede central del poder gringo. Ahí mero donde manda y habita míster Donald Trump, significa importante revés para los adversarios de la 4T.
Ellos, los conservadores, quisieran que en lugar de que el presidente mexica acudiera a los EU, lo hiciera a Cuba, China, Rusia, Corea del Norte o Venezuela, para así confirmar lo que siempre han dicho, sea que la república se está convirtiendo al comunismo.
Pero resulta que AMLO prefiere mantener buenas relaciones con el país vecino y sus gobernantes, y de paso agradecer algunas actitudes solidarias que mucho han contribuido a la buena marcha de la administración pública.
En realidad el apoyo ha sido recíproco y así lo reconoce Trump, respecto del problema migratorio, por ejemplo, que se convirtió en una pesadilla para EU, y que México, procuró regular, sin menoscabo de los derechos humanos y en especial el de la libertad de movilización, sin restricciones políticas, raciales, económicas o ideológicas.
Mucho cuenta en esta relación, la firma del nuevo tratado comercial que involucra también a Canadá y que indudablemente detonará la maltrecha economía regional. En este sentido no cuentan las diferencias sino el bienestar de la población.
Los reaccionarios desean que AMLO riña con Trump, que cierre fronteras y se declare rabioso enemigo de los EU, respondiendo en cierta manera a los pendientes que tanto daño causaron a nuestra soberanía.
Imposible, porque el pasado es asunto juzgado y corresponde a los protagonistas de entonces, responder ante la historia…y ya sabemos que los conservadores han sido los traidores de siempre…que busquen en su borrascosa memoria.
Ni modo de negar que el sentimiento existe en las generaciones subsecuentes, a las invasiones y el robo de la mitad del territorio, por parte de los gringos.
Tantos agravios no se pueden olvidar, aunque eso queda en la conciencia de cada quien.
Difícil borrar los abusos contra la patria, y menos entre quienes nos formamos en el sistema de educación laico y nacionalista. ¡Qué más quisiéramos, recobrar lo perdido!, pero resulta más difícil que conquistar el espacio.
El rencor cívico existe, digo, pero somos vecinos de uno de los países más poderosos del mundo y la enemistad solo conduciría al suicidio.
Por otra parte, no olvidéis que en los EU viven y trabajan 37 millones de paisanos cuya aportación a la economía mexica es fundamental, sobre todo en estos tiempos difíciles, cuando sus envíos son en promedio 3 mil 500 millones de dólares mensuales.
Hay diversas razones para que tanto AMLO como Trump practiquen la buena vecindad basada en el respeto.
Pero como los reaccionarios, son contradictorios y negativos, ahora que el encuentro entre los mandatarios está decidido, (aun cuando todavía no hay fecha), suponen que con su visita, AMLO “hará caldo gordo”, respecto de la reelección de Trump.
Como si los gringos fueran inocentes en eso de definir gobernantes.
Cierto es que la población mexica es casi del 11 por ciento, no por eso va a decidir el proceso de noviembre, con todo y que es la más numerosa de habla hispana. A eso agregue que buena parte de ellos se encuentran en la ilegalidad, por tanto sin derecho a voto.
Los conservadores buscan por todos lados, también se preguntan, “¿y qué tal que gana el candidato demócrata y busca venganza?”.
No entienden o se hacen como tío Lolo, que la relación entre jefes de estado es institucional y nada tiene que ver con asuntos partidistas.
De manera que a la derecha le falló el pronóstico de que AMLO se convertiría en copia fiel y exacta de Hugo Chávez, Nicolás Maduro, Fidel o Raúl Castro, y como tal, una de sus primeras acciones sería enemistarse con el gobierno de EU…y de ser posible, declararle la guerra…¡santo Dios de los milagros aparecidos!. Eso solo mi general Pancho Villa.
Bajo esa presunción, esperaban el apoyo pronto y expedido de los republicanos y su presidente Trump, pero resulta que los reaccionarios mexicas fueron mandados por un tubo.
Nota.- en lugar de “mandados por un tubo”, quise escribir, “enviados a la shin-gada”, pero mi salmantina educación no me lo permitió.
A López Obrador hay que situarlo en el ejemplo de Pepe Mújica, el ex presidente uruguayo; hombre modesto, honestísimo, humilde, y quien terminada su gestión, regresó a su granja, en el mismo “vochito” en el que salió, el que por cierto, fue obsequiado por algunos de sus amigos.
OPOSICIÓN, SUFRE EN EL BOLSILLO
“Y ya que se ofrece”, como dijo aquel. Recordemos que el enojo de los neo porfiristas y sus aliados en los medios de comunicación, se debe a que el supremo gobierno les está pegando donde más les duele, es decir en el bolsillo.
Ahora están obligados a pagar impuestos y aquellos “que se pasaron de rosca”, saben que el SAT no está jugando y que la fiesta de los influyentes terminó, por lo que habrá que ponerse al corriente, o sufrir las consecuencias.
También acabaron los jugosos contratos en lo obscurito y las simulaciones que produjeron enormes riquezas privadas.
Y deje, odian que se les recuerde en casi en todas “las mañaneras”, donde por supuesto no faltan los provocadores que con sus preguntas de doble filo creen poner en aprietos a AMLO.
¡No’mbre!, como dicen los rancheros, “está más jumeao que un panal”.
En ese sentido, preguntan sobre presunta crisis en el gabinete, “la oposición” de pueblos indígenas a la construcción del tren maya, “la debilidad” para enfrentar a la delincuencia, “la guerra” entre dirigentes de MORENA, así como “las batallas” por la obtención de cargos de elección.
Incluso “la confrontación” de destacados personajes “ya en campaña” para lograr la candidatura presidencial, donde destacan a Ricardo Monreal, Marcelo Ebrard, Claudia Sheinbaum, Martí Batres y Alejandro Encinas.
Y bueno, que decir de “analistas” muy identificados por su fobia hacia la 4T, más bien hacia AMLO, a quien atacan con saña, hasta por un gesto o cualquier expresión sacada de contexto.
Y no se digan los excesos y el morbo con que manejan algunos incidentes relacionados con la familia presidencial, donde la ética periodística les vale pura progenitora.
Pero bueno, es la herencia del neoliberalismo corrupto e inmoral.
De verdad os digo que la oposición a AMLO padece irreversible enfermedad…ojo con la locura.
Y hasta la próxima.