Calor, coronavirus, sed

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Jorge Bladimir Joch González

Cd. Victoria, Tamaulipas.- Reza el refrán popular que “al perro más flaco se le cargan todas las pulgas”, y eso podría aplicar a nuestra capital desde éste martes que inició la canícula, y en donde 50 colonias quedaron sin servicio de agua tras arrastrar un fin de semana con temperaturas que pasaron de los 40 grados.

   Eso se agrega a las restricciones con motivo de la pandemia de coronavirus, pues han aumentado alarmantemente los contagios y fallecimientos.

   Ya los romanos marcaban desde aquella época la temporada más caliente del año, y aunque hay variación en las fechas según países y organizaciones, la canícula se considera del 14 de julio al 24 de agosto.

   Se esperan tiempos difíciles por la pandemia, la falta de agua, intensos calores, desempleo, etc., y nuestra capital es el ejemplo de lo que pasa en otros lugares del estado, del país y del mundo.

   Sin embargo es muy importante –imprescindible diría yo—la participación de los ciudadanos  para atemperar los daños sobre todo en la pandemia, recordando las palabras del médico y filosofo persa Ibn Sina (980-l037) considerado el padre de la medicina moderna “La imaginación es la mitad de la enfermedad, la tranquilidad es la mitad del remedio, y la paciencia es el comienzo de la cura”.

   Los gobiernos de cualquier nivel tienen la obligación de proporcionar bienestar a los ciudadanos, pero nadie cuidaría su integridad con mayor interés que los propios ciudadanos, y es por eso que deben desarrollar las practicas para su mejor cuidado, y que sean las autoridades las responsables de proporcionar todos los medios para lograr la verdadera protección de la comunidad.

   Por lo pronto las altas temperaturas seguirán teniendo en asedio a Ciudad Victoria, y la protección de sus habitantes dependerá en gran parte del cuidado personal, pero también de quien tiene la ineludible obligación de protegerlos como lo establece la ley.

bladijoch@hotmail.com