Reprochan a Xico que siga ‘vendiendo’ mentiras sobre las cuentas del municipio de Victoria

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 Por Redacción 

Cd. Victoria, Tamaulipas.- El municipio de Victoria no solo incumple con las obligaciones de la Ley de Transparencia ya que tampoco garantiza el derecho a la información al   negarse a  responder  las solicitudes de información pública que formulan los ciudadanos. 

En su calidad de ciudadano victorense, y haciendo uso de su derecho de petición,  Gerardo Illoldi   ha presentado 20 solicitudes de información pero solo una le fue respondida, por lo que tuvo que interponer recursos de revisión ante el ITAIT para que obligue al municipio de Victoria a proporcionar la información solicitada. 

 “Ellos manifiestan que hay transparencia y que suben la información a los portales de transparencia, pero yo de primera mano puedo decir que no lo hacen, porque  lo que hacemos es recurrir  a esas instancias para obtener la información y poder opinar  sobre si  nuestra ciudad está así por esto o por lo otro; entonces acudimos a los canales supuestamente adecuados y nos dimos cuenta que hay una completa falta de información y de transparencia, que es lo que pregonan y es lo que deberían de haber en el municipio”. 

De acuerdo con Gerardo Illoldi, Esa negativa  contrasta con las afirmaciones del  presidente municipal Xicoténcatl González Uresti, quien informó que desde  el 2019   Victoria se colocó en el lugar 13 a nivel nacional en la evaluación del índice  de Transparencia y Disponibilidad de la Información Fiscal de los Municipios (ITDIF-M), y también afirmó que  es uno de los  dos municipios de Tamaulipas con mayor nivel de cumplimiento, según el  ITAIT. Sin embargo, la realidad demuestra que se trata de un municipio opaco y enemigo de la transparencia. 

“Los expedientes no están completos. Por ejemplo, en cuestión de arrendamiento hay una partida a la  que se le destinaba más de lo que creemos esencial,  no hay ningún contrato de arrendamiento en el portal, no sé cómo ellos pueden presumir que estamos en el lugar 13, imagínate como estarán los demás”. 

De las solicitudes de información enviadas, Illoldi dijo que están bien elaboradas, con preguntas claras y  específicas que nunca respondió el gobierno de González Uresti.

“No te responden o te contestan otra cosa; unas están mal contestadas y si acaso puedo decir que solo  una pregunta  contestaron bien,  y estoy siendo benévolo”. 

Por citar un ejemplo, en el  tema de combustible pedimos las bitácoras de los automóviles para saber si se justifica o no el  consumo tan excesivo que se está dando (58 millones de pesos, de acuerdo a los informes financieros en el Periódico Oficial del Estado) y no nos las quisieron dar: uno se pregunta, porqué por una parte  se destina tanto dinero para la  gasolina  pero a la vez  los empleados que deberían recibirla  se quejan de que no la reciben, entonces algo está pasando; o  sus jefes no se las dan o alguien más se queda con ella”. 

Ese comportamiento negativo en transparencia  es algo recurrente en la presente administración municipal. Hoy los  ciudadanos tienen todo el derecho de  conocer en qué gastan el presupuesto sus gobernantes; además, la rendición de cuentas debe ser  la base de la administración pública y un ejercicio cotidiano de los gobiernos, refirió Gerardo Illoldi. 

Comentó que, en el discurso, Xico pregona que Victoria es ejemplo de transparencia pero eso es una mentira. De hecho, hay información que debería estar publicada  en el portal sin que nadie la solicite, como por ejemplo los contratos de arrendamiento, los montos y facturas o el pago de servicios por honorarios. Al solicitarla uno piensa que se la proporcionarán, sin embargo no lo hacen, no quieren informar. 

El joven victorense invitó a todos los ciudadanos a visitar su página oficial de Facebook: Gerardo Illoldi, en donde él hace un análisis serio, profundo y  objetivo sobre las acciones y decisiones del gobierno, ya que considera que es tiempo de  empoderar a los victorenses en la fiscalización de sus gobernantes,  sobre todo de una administración municipal que da prioridad a los gastos superfluos e innecesarios en lugar de atender necesidades y carencias de la ciudadanía, y  priorizar eficientemente la prestación de los servicios públicos.